Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
La presencia de jaguares mantiene un clima de preocupación y miedo en comunidades rurales de Tamaulipas, denunció la diputada, Francisca Castro Armenta, al solicitar a las autoridades estatales un informe detallado sobre los riesgos que enfrentan las familias y los protocolos de prevención aplicables en estos casos.
La legisladora de Morena presentó ante el Pleno una iniciativa con punto de acuerdo para pedir a la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente del Estado, una evaluación precisa sobre los avistamientos de jaguares y otras especies de fauna silvestre en zonas habitadas.
Castro Armenta explicó que la solicitud busca conocer de manera formal qué medidas de prevención, seguridad y comunicación comunitaria se aplican para evitar incidentes que pongan en riesgo a personas, ganado o cultivos en regiones rurales.
Señaló que los reportes sobre la presencia de ejemplares de jaguar han generado inquietud entre habitantes de diversas comunidades, quienes carecen de información oficial sobre cómo actuar, qué riesgos enfrentan y cuáles son las rutas de atención inmediata en caso de un encuentro con fauna silvestre.
Destacó que el jaguar cumple un papel ecológico esencial como depredador tope, regulando poblaciones de fauna y manteniendo el equilibrio de los ecosistemas. Su conservación —dijo— es indispensable para evitar impactos negativos en la biodiversidad.
Sin embargo, advirtió que la pérdida de hábitat causada por la agricultura, la ganadería y la expansión de asentamientos humanos ha modificado el comportamiento de la fauna, reduciendo la disponibilidad de presas naturales y provocando que algunos felinos se acerquen a zonas donde hay ganado o presencia humana.




