Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
Hartos de los fétidos olores y de la contaminación que afecta al río San Felipe, habitantes de la cabecera municipal de Güémez bloquearon esta mañana la carretera Victoria-Matamoros para exigir una solución urgente a las autoridades.
Alrededor de 40 personas, con pancartas en mano, se atravesaron sobre la cinta asfáltica, a la altura del acceso principal a la población, e impidieron la circulación de vehículos en ambos sentidos.
La protesta fue convocada desde ayer por vecinos que aseguran vivir una auténtica pesadilla debido a la pestilencia que desprenden las aguas negras del río, que atraviesa la cabecera municipal.
Los inconformes denunciaron que el problema afecta a decenas de familias, principalmente a quienes habitan junto al afluente, donde los malos olores se han vuelto insoportables y aseguran que incluso les provocan dolores de cabeza, molestias estomacales y ardor de ojos.
Los habitantes atribuyen la contaminación a descargas de aguas residuales presuntamente provenientes del drenaje de Ciudad Victoria, por lo que exigen investigar su origen, detener los vertimientos y construir una planta tratadora.
Desde el viernes habían advertido que cerrarían la carretera si no recibían atención a sus demandas, amenaza que finalmente cumplieron este sábado para presionar a las autoridades a intervenir y resolver un problema que, aseguran, padecen desde hace años.




