Por Rogelio Rodríguez Mendoza/Noticentro.mx
Cuidar a una persona, recibir asistencia y procurar el propio bienestar dejarán de ser considerados únicamente responsabilidades familiares para convertirse en derechos reconocidos por la legislación de Tamaulipas.
La iniciativa que crea la Ley del Sistema Estatal de Cuidados fue aprobada por la Diputación Permanente del Congreso del Estado y establece un nuevo modelo de corresponsabilidad entre autoridades, sociedad y familias.
El ordenamiento está integrado por 28 artículos, distribuidos en diez capítulos, además de siete disposiciones transitorias que permitirán poner en marcha de manera gradual el Sistema Estatal de Cuidados.
La ley establece tres ejes principales: garantizar atención digna a quienes requieren asistencia; reconocer los derechos de las personas cuidadoras, y promover el autocuidado como una herramienta preventiva para preservar la salud y la autonomía.
Entre la población beneficiaria se contempla a personas que, por edad, discapacidad, enfermedad u otras circunstancias, necesitan apoyo para desarrollar actividades esenciales de su vida cotidiana.
Al mismo tiempo, la legislación reconoce a quienes realizan labores de cuidado como sujetos de derechos, ante la carga física, emocional y económica que implica atender de manera permanente a otra persona.
Mercedes del Carmen “Paloma” Guillén Vicente, diputada del PRI y promovente de la iniciativa, destacó que el nuevo marco jurídico pretende terminar con la idea de que cuidar corresponde exclusivamente a las familias y, particularmente, a las mujeres.
“Todos hemos necesitado cuidados”, señaló la legisladora al advertir que cualquier persona puede convertirse en cuidadora en algún momento de su vida y, posteriormente, requerir también de asistencia.
Guillén Vicente explicó que durante generaciones miles de personas han tenido que sacrificar proyectos profesionales, descanso e incluso ingresos económicos para atender a familiares, sin que esa labor tenga reconocimiento social o institucional.
La diputada sostuvo que la nueva legislación parte del principio de corresponsabilidad, por lo que el cuidado deberá ser compartido entre autoridades, comunidad, familias, mujeres y hombres.
Otro de los componentes será el autocuidado, mediante políticas preventivas orientadas a proteger la salud física y emocional, reducir riesgos y conservar durante más tiempo la independencia de las personas.
La creación del Sistema Estatal de Cuidados no implicará, al menos inicialmente, construir una nueva estructura burocrática, sino coordinar programas, instituciones y capacidades que actualmente existen en el Gobierno estatal y los municipios.
Su implementación será progresiva y dependerá tanto de las necesidades sociales como de la disponibilidad presupuestal, sin imponer obligaciones financieras rígidas a los ayuntamientos.
“Todos necesitamos de todos”, resumió Guillén Vicente al señalar que el propósito de la nueva ley es reconocer que cuidar dejó de ser únicamente un asunto privado de las familias para convertirse en una responsabilidad pública y social.




