Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
Con 2,817 desaparecidos de 2022 a la fecha, Reynosa se ha convertido en el municipio más inseguro de Tamaulipas, denunció el diputado panista Gerardo Peña Flores, quien exigió a los tres niveles de gobierno una estrategia integral y urgente para enfrentar la crisis.
La iniciativa, turnada a comisiones, plantea un exhorto formal al Gobierno Federal, al Gobierno del Estado y al Ayuntamiento de Reynosa para implementar acciones inmediatas ante el incremento de desapariciones, secuestros, extorsiones y homicidios en la región fronteriza.
Peña Flores sostuvo que la gravedad de la violencia en Reynosa exige “una acción coordinada, permanente y sin simulaciones”, capaz de atender el clima de miedo que enfrentan miles de familias y de evitar que la cifra de desaparecidos siga creciendo.
Detalló que Reynosa, con más de 837 mil habitantes, concentra la mayor población del estado y, al mismo tiempo, los riesgos más altos asociados a disputas criminales por rutas estratégicas, cruces internacionales y actividades ilícitas que han persistido durante las últimas décadas.
De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo, entre enero y septiembre de 2025 en Reynosa se contabilizaron 163 homicidios, 8 feminicidios y 6 secuestros. Sin embargo, el dato más alarmante es el de las personas desaparecidas, que en todo Tamaulipas alcanza 13,600 casos desde 2022, con Reynosa a la cabeza.
A ello se suma la percepción ciudadana: ocho de cada diez habitantes de Reynosa se sienten inseguros, la cifra más alta del estado, acompañada de una caída del 27% en la confianza hacia las autoridades.
Ante ello, el diputado propone una estrategia basada en tres ejes. El primero es incrementar la fuerza policial y reforzar la proximidad, mediante mejores salarios, bonos de riesgo, seguros de vida, becas para hijos de policías, viáticos suficientes y la instalación de Estaciones Seguras Urbanas con presencia permanente.
El segundo eje plantea inversión en cohesión social, mediante recuperación de espacios públicos, construcción de parques y áreas iluminadas, además de torneos deportivos y actividades culturales que fortalezcan el tejido comunitario y la relación de confianza entre ciudadanos y policías.
El tercer eje es fortalecer la vigilancia remota, ampliando la capacidad del C5 para detectar delitos en tiempo real, lograr detenciones en flagrancia y generar evidencia eficaz que eleve el costo operativo del delito, inhibiendo la impunidad.




