Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
La Fiscalía General de la República (FGR) lanzó un llamado a la ciudadanía para que denuncie el robo, transporte y venta ilícita de hidrocarburos, delitos que se han convertido en un flagelo nacional y una fuente millonaria de financiamiento para el crimen organizado.
A través de sus redes oficiales, la institución pidió a los ciudadanos que cuenten con información aportarla de manera confidencial a través de la línea 800 890 97 80 o del correo [email protected]. El mensaje fue contundente: no es necesario proporcionar datos personales para colaborar.
La FGR subrayó que cada denuncia, por mínima que parezca, puede ser clave para desarticular las redes criminales que operan en torno al “huachicol”. Al mismo tiempo, garantizó que toda la información será manejada con absoluta reserva, protegiendo la identidad de los denunciantes.
El exhorto llega en un contexto en el que Tamaulipas se ha convertido en uno de los principales frentes de combate contra este delito. Apenas en julio pasado, la Fiscalía aseguró en Reynosa más de 1.8 millones de litros de hidrocarburo robado, en un operativo sin precedentes que incluyó el decomiso de tractocamiones, bombas y contenedores.
Ese cateo fue catalogado como el mayor decomiso del año en el país, y derivó en investigaciones que alcanzaron incluso a funcionarios locales. La magnitud del golpe generó también reacciones violentas: el delegado estatal de la FGR en Tamaulipas fue asesinado días después, y la propia institución investiga si su ejecución estuvo vinculada a esos hechos.
No fue un caso aislado. Durante el primer semestre de 2025, las autoridades federales reportaron más de 15 millones de litros asegurados en distintos municipios de Tamaulipas, así como la detención de al menos 19 personas vinculadas con estas redes. Reynosa, Altamira y Tampico han sido los puntos más golpeados.
Entre los decomisos más llamativos destaca el del buque Challenge Procyon, atracado en Tampico, que transportaba diésel disfrazado como aditivos. El hallazgo destapó un cateo en Altamira donde se incautaron otros 10 millones de litros de combustible, junto con vehículos y contenedores de gran capacidad.
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Estos aseguramientos reflejan la dimensión del negocio ilícito: una estructura capaz de mover hidrocarburos por tierra y mar, con complicidades en aduanas y conexiones en Estados Unidos. De hecho, autoridades estadounidenses han sancionado a operadores del Cártel del Golfo dedicados al contrabando de combustibles.
El llamado de la FGR busca, precisamente, estrechar el cerco contra estas organizaciones. “Tu información es muy valiosa”, remarca el mensaje difundido por la institución, con el que pretende convertir a la sociedad en un aliado directo en la lucha contra el huachicol.




