Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
En Tamaulipas abundan fraccionamientos con camellones pelones y áreas verdes inexistentes, pese a que la ley obliga a los desarrolladores a sembrar árboles y mantenerlos vivos.
Por ello, el Grupo Parlamentario del PAN en el Congreso local exigió que los 43 ayuntamientos y la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (SEDUMA) rindan un informe pormenorizado sobre el grado de cumplimiento de la norma de los llamados “cordones verdes”.
A través de una iniciativa de punto de acuerdo, la bancada recordó que el artículo 156, fracción VI, inciso d) de la Ley de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano establece que, por cada 15 metros de lote residencial autorizado, los fraccionadores deben sembrar un árbol de al menos metro y medio de altura para garantizar sombra, mitigar el calor y mejorar el entorno urbano.
Según los legisladores, la medida busca contrarrestar los efectos del cambio climático y la pérdida de cobertura vegetal, fenómeno que, de acuerdo con el World Resources Institute, dejó a Tamaulipas con más de 6 mil 380 hectáreas de bosque perdidas en 2023 y otras 8 mil hectáreas en 2024, colocándolo entre los diez estados con mayores afectaciones.
El problema, advirtieron, es que en muchos desarrollos la norma no se ha respetado, o bien los árboles plantados murieron por falta de cuidados, dejando camellones convertidos en terrenos baldíos que generan encharcamientos, afean la imagen urbana y deprecian las viviendas.
En la exposición de motivos, los diputados subrayaron que la ausencia de vegetación urbana agrava las olas de calor, reduce la captación de agua pluvial y afecta directamente la calidad de vida de los habitantes. Recordaron que los árboles urbanos no solo brindan sombra y frescura, sino que también contribuyen a conservar el suelo y recargar los acuíferos.
El punto de acuerdo enfatiza que la situación es más grave en municipios con alto impacto de deforestación, como Soto la Marina, Aldama, Antiguo Morelos, Casas, Hidalgo, González, San Carlos y Jaumave, donde la cobertura vegetal se ha visto diezmada por tala ilegal, expansión agrícola e incendios forestales.
Los panistas remarcaron que la norma de los “cordones verdes” fue incorporada en la Ley de Asentamientos Humanos desde 2019, como parte de las metas del Objetivo 15 de Desarrollo Sostenible de la ONU, orientado a detener la degradación de tierras y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres.
Consideraron urgente que la SEDUMA y los municipios informen no solo sobre el cumplimiento de la norma, sino también sobre las trabas que han enfrentado para aplicarla, con el fin de corregir fallas y reforzar su vigilancia.
La propuesta llega en vísperas de la entrada en vigor de la nueva Ley de Árboles Urbanos del Estado, que fijará obligaciones adicionales a los municipios para el cuidado del arbolado urbano.




