Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
Con 4,239 casos denunciados durante el primer semestre del 2025, la violencia familiar es, con mucho, la conducta delictiva más denunciada ante las agencias del Ministerio Público de Tamaulipas.
Así lo revela la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE), a través de su página de internet, donde reporta estadísticas de la incidencia de 10 delitos.
De todos ellos, la violencia familiar puntea el conteo mensual y anual.
Tampico es el municipio con más carpetas de investigación iniciadas por ese delito con 1,114, seguido de Reynosa con 1,046.
El tercer municipio en incidencia es Victoria con 890 casos denunciados. Matamoros tiene 650; Nuevo Laredo 309 y Mante 272.
Marzo, abril y mayo fueron los meses con más violencia familiar. Registraron 843, 763 y 815 casos respectivamente.
Expertos en el tema revelan que, la prevención de la violencia familiar enfrenta barreras estructurales profundas.
Datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública revelan que una parte sustancial de los casos no se denuncia, lo que genera una cifra negra que oscurece la dimensión real del problema. Esta invisibilidad se agrava porque la violencia familiar —como parte de la violencia de género— está arraigada en normas culturales machistas, que la normalizan y la hacen tolerable en muchos casos.
Además, el abuso económico y el aislamiento social son instrumentos eficaces que emplean los agresores para neutralizar los intentos de las víctimas por denunciar o escapar de la situación.
El control sobre los recursos económicos limita la capacidad de la víctima de mantenerse por sí misma, mientras que el miedo a represalias impide que su red de amigos o familia intervenga o brinde apoyo. En muchos casos, estas tácticas aumentan el aislamiento de las víctimas y paralizan los mecanismos de protección y denuncia.




