Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
Quien cometa el delito de violencia familiar en Tamaulipas perderá el derecho a heredar a su víctima, determinó este lunes la Diputación Permanente del Congreso del Estado.
Para ello, se adicionará un nuevo párrafo al artículo 368 Bis del Código Penal del Estado.
La reforma establece que, además de la pena de prisión y demás sanciones, el agresor perderá todos los derechos respecto a la víctima, incluidos los de carácter sucesorio, conforme al artículo 2425 del Código Civil de Tamaulipas.
La propuesta, impulsada por el diputado morenista Isidro Vargas Fernández, fue previamente consultada con la Fiscalía General de Justicia del Estado y con el Poder Judicial, los cuales avalaron su contenido.
Durante la discusión, sin embargo, los diputados Mayra Benavides Villafranca (Movimiento Ciudadano) y Gerardo Peña Flores (PAN) expresaron su preocupación por el riesgo de que la reforma sea utilizada de manera dolosa.
“Sería muy fácil mentir sobre una supuesta violencia familiar para afectar a los herederos legítimos”, advirtió Benavides al solicitar sin éxito que el dictamen se pospusiera para un análisis más profundo. Peña Flores respaldó esa postura y también alertó sobre posibles abusos.
El dictamen argumenta que muchos adultos mayores son víctimas de maltrato físico, psicológico y económico por parte de familiares que buscan apropiarse de sus bienes, en un contexto donde la violencia ocurre en silencio y rara vez se denuncia.
De manera puntual, la modificación busca cerrar la puerta a quienes agreden a sus padres, abuelos o tutores y luego pretenden beneficiarse económicamente mediante la herencia, sancionando con la pérdida
automática del derecho sucesorio a quienes hayan incurrido en este delito.




