Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
Para prevenir fraudes cometidos al amparo de la función notarial, fue turnada a comisiones del Congreso del Estado una iniciativa que obligaría a los notarios públicos de Tamaulipas a capturar y resguardar los datos biométricos de quienes acuden a realizar actos jurídicos.
La propuesta, presentada por la diputada Lucero Deosdady Martínez López, de Morena, reforma y adiciona diversos artículos de la Ley del Notariado para el Estado, incorporando medidas tecnológicas para verificar la identidad de los usuarios y fortalecer la seguridad jurídica en las operaciones notariales.
Según la exposición de motivos, la iniciativa busca blindar a la ciudadanía frente a delitos como la usurpación de identidad, que permite transferencias ilegales de propiedades, falsificación de poderes y alteración de documentos públicos con la complicidad, omisión o negligencia de fedatarios.
La propuesta destaca que las tecnologías biométricas, como la validación de huellas dactilares y el reconocimiento facial, ya se utilizan con éxito en sectores como el bancario, y pueden trasladarse a las notarías para mejorar la confianza ciudadana en sus servicios.
Además, plantea la incorporación de sistemas con múltiples códigos de seguridad para los sellos notariales, y la utilización de folios protegidos con tintas invisibles, hologramas y claves especiales, a fin de garantizar la autenticidad de los documentos expedidos por los notarios.
La diputada promovente enfatizó que la iniciativa responde a un contexto preocupante, donde la alteración o falsificación de documentos notariales ha causado daños patrimoniales a personas físicas y morales, lo que obliga al Estado a actualizar su marco legal para prevenir y sancionar esos actos.
El documento también se fundamenta en normas internacionales y principios constitucionales sobre certeza jurídica, legalidad y debido proceso, además de alinearse con los Objetivos de Desarrollo Sostenible en materia de paz, justicia e instituciones sólidas.
En caso de aprobarse, la reforma convertirá a Tamaulipas en uno de los primeros estados del país en incorporar de forma obligatoria la biometría en la actividad notarial, lo que representaría un avance significativo para proteger el patrimonio y los derechos de la población.




