Estados Unidos.- México cerró su participación en la fase de grupos de la Copa Oro ante Qatar, un siempre complicado equipos asiático que tanto se le complica al Tricolor con un estilo de juego fuerte, dinámico y veloz. La ‘Lamborjimmy’ tenía que demostrar que el partido ante Honduras no era un espejismo y que ante Haití solo fueron minutos complicados, su cuadro alternativo tenía a obligación de cerrar con paso perfecto.
Y con Santi Giménez como titular, la ofensiva debía mostrar otra cara… en teoría. Porque en la práctica el Tri fue deficiente, el delantero del Feyenoord se cansó de fallar, Edson no estaba fino en ataque ni defensa y Luis Chávez estaba muy lejos de su mejor nivel.
Qatar ofrecía muy poco en ofensiva, pero bastó una jugada para hacer daño a una defensa endeble. Un centro por derecha acabó con un testarazo de Hazem Ahmed Shehata que Ochoa no pudo mantener y, como si trajera mantequilla en los guantes, se ‘colaba’ al arco de los verdes al 27.
Y al filo del descanso, Santi tuvo la más clara cuando con arco vacío, prefirió recentrar, dejando muerta la bola a merced de la defensa de los asiáticos que alejaban todo cuanto tocaba su área. Orden y saber sufrir, eran las bandera del pequeño emirato.
Para el segundo tiempo, la cosa no mejoró en absoluto, ni con la entrada de Henry, ni ‘Factor’ esto parecía mejorar. Al igual que en el Mundial, la suerte de cara al gol era la penitencia del equipo del ‘Jimmy’ que generaba desesperación en la afición que llenó el Levi’s Stadium de Santa Clara.
No pudo el Tri es un desastre, no hay profundidad en ataque y la defensa es endeble, parece que la presentación ante los catrachos fue ‘garbanzo de a libra’ y las dudas no se han ido de un equipo que demuestra que el problema es la calidad de los jugadores. En México no hay buenos jugadores…
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