Por ROGELIO RODRIGUEZ MENDOZA.
El tema de la segunda línea del acueducto, que necesita Ciudad Victoria para resolver la crisis por el desabasto de agua, ha sido usado recurrentemente como bandera electoral durante al menos los últimos diez años.
Los partidos políticos, y particularmente sus candidatos, lo han utilizado para buscar simpatías populares que se traduzcan en votos, o bien para golpetear o debilitar al rival.
Dicho de otra forma, el asunto del acueducto lo han utilizado todos y para todo, pero no ha habido nadie que aborde el tema con una verdadera intención de conseguir su realización.
Los gobernadores, alcaldes y diputados, hablan, si, de que es una obra necesaria para acabar con la terrible pesadilla a la que se enfrentan cada año miles de familias victorense de cuando el agua no llega a sus hogares, pero nadie ha sido capaz de diseñar un plan o estrategia para materializar la obra.
Diagnostican la enfermedad, pero no la cura.
Pareciera, sin embargo, que la llegada de Américo Villarreal Anaya al gobierno del estado, abre ahora sí una posibilidad real de que Victoria tenga , por fin, la segunda línea del acueducto, y con ello la solución a la crisis del agua, que no solo afecta a los victorenses sino que además frena el desarrollo de la capital, porque una de las razones por las que los inversionistas se resisten a venir es por la carencia del insumo principal para toda empresa.
¿Porque estaría Américo obligado a construir el acueducto? Hay dos razones principales.
Una, su padre, el ingeniero Américo Villarreal Guerra, fue quien construyó la primera línea del acueducto “Guadalupe Victoria”, hace 30 años cuando era gobernador del estado. De hecho, fue la obra emblemática de su gobierno.
Por ello, seguramente el ahora gobernador electo querrá darle continuidad a la obra de su padre.
Y dos, Villarreal Anaya, es victorense, y como tal pensaría uno que eso lo compromete moralmente con los suyos. Será gobernador de todos los tamaulipecos, pero uno siempre hace más por los de casa.
Bajo ese expectativa, le insisto, pareciera que al fin los victorenses comenzamos a ver una real posibilidad de que dejemos de padecer ese sufrimiento que significa de no tener agua para resolver las más elementales necesidades del ser humano.
Ojalá y no nos equivoquemos.
EL RESTO.
MAS BLINDAJE.- A través de la bancada panista, el gobierno de Francisco García Cabeza de Vaca, reforzará su blindaje contra una eventual embestida por parte de la administración entrante que encabezará el morenista, Américo Villarreal Anaya.
Para ello, el Congreso del Estado aprobara una iniciativa de decreto que colocará bajo el mando de la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE), al secretariado ejecutivo del sistema estatal de seguridad pública; la Unidad de Inteligencia Financiera y Económica (Uife), y el Centro de Análisis Información y Estudios de Tamaulipas (Caiet).
El argumento es de que, con ello se fortalecerá la persecución e investigación de los delitos, pero la realidad es que al colocar esas instancias bajo la esfera de la FGJE, se intenta evitar que el próximo gobierno las use “para perseguir adversarios políticos”.
La iniciativa respectiva será dictaminada este día y llevada ante el Pleno el jueves, en una sesión donde se espera un acalorado debate por el seguro rechazo de la bancada de Morena.
También habrá pleito seguro, por otra iniciativa con la cual el gobierno estatal busca blindar a los titulares de las Comapas , para impedir que el gobernador entrante pueda removerlos.
ASI ANDAN LAS COSAS.




