Por ROGELIO RODRIGUEZ MENDOZA.
El proceso de renovación de la dirigencia de la burocracia estatal se polariza cada vez más.
Ante tal escenario, uno no puede dejar de preguntarse: ¿Por qué tanto interés o pasión por la Secretaría General del Sindicato Unico de Trabajadores al Servicio de los Poderes del Estado de Tamaulipas (Sutspet)?
¿A poco es tanto el amor por la defensa de los derechos de los trabajadores del Estado?.
Por supuesto que las interrogantes son sarcásticas. El único interés que mueve a quienes se disputan el asiento de la eterna lideresa sindical del Sutspet, Blanca Valles Rodríguez, es el poder económico y político que está en juego.
El discurso de los aspirantes más visibles, Armando Trejo Moreno y Leticia Uresti Mata, es mentiroso, convenenciero y fantasioso. Dicen y prometen lo que los burócratas quieren escuchar , todo con tal de allegarse simpatías que les allanen el camino, pero en el fondo lo único que quieren es ganar, y si en ello deben empeñarle el alma al diablo no lo dudarán.
Desafortunadamente para la burocracia esa es la cruda realidad. Igual que en política no hay candidatos que antepongan el interés ciudadano al suyo, también en los sindicatos , y el Sutspet es uno de ellos, lo que importa es la rentabilidad del cargo y no la defensa de los trabajadores.
Basta voltear a ver la fortuna de la todavía dirigente sindical, la eterna consentida de los gobernadores, para entender el por qué esa rebatinga salvaje por su silla.
Esto ha sido así porque la clase trabajadora se ha dejado pisotear por sus líderes sindicales. La burocracia ha sido incapaz de rebelarse porque le han hecho creer que si protesta o reclama cuentas claras pone en riesgo su empleo. Esa ha sido la amenaza eterna con que los trabajadores gubernamentales han sido sometidos.
El día que la burocracia entienda que saca más exigiendo que agachando la cabeza, ese día le pondrán fin al lucrativo negocio que significa la dirigencia del Sutspet.
EL RESTO.
SIGUE EL PLEITO.- En Morena Tamaulipas no entendieron la lección. A pesar de los adversos resultados logrados en la reciente elección local, la militancia del partido que le debe a vida al presidente Andrés Manuel López Obrador, sigue de la greña.
Las cosas son así porque quienes en teoría deberían estar metiendo paz son los mismos que se encargan de atizar el fuego de la discordia.
Por ejemplo, José Oyervides Martínez, presidente del Consejo Estatal del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), ya dejó claro que buscara la reelección en el cargo.
Conocí a Oyervides cuando fungía como asesor de la actual diputada de Morena, María de la Luz del Castillo Torres, y me parece que tiene la capacidad y los méritos necesarios para encabezar el Consejo morenista. El problema es que los estatutos le limitan esa posibilidad.
Me parece que la única forma de poner orden en Morena es que venga un manotazo desde la Ciudad de México, pero allá andan más preocupados en elegir a su líder nacional como para entretenerse con pleititos locales.
DADOS CARGADOS EN EL PRI.- Esta en puerta la elección del nuevo presidente nacional del otrora poderoso partido tricolor. No se necesita ser un genio o pitoniso para anticipar que será Alejandro Moreno es nuevo jerarca priista.
La elección será, como siempre ha sido, una simulación, una total farsa. Los dados están totalmente cargados hacia “Alito”. Hasta los pleitos y pataleos de otros contendientes como Ulises Ruiz, son un pataleo mentiroso.
Pero independientemente de ello, con todo y la trampa que se está urdiendo, me parece que Moreno es el único con la capacidad de revivir al PRI.
ASI ANDAN LAS COSAS.




