Por ROGELIO RODRIGUEZ MDNDOZA.
TIENE PRISA.- Todavía no recibe la constancia de Diputado plurinominal, pero el reynosense Gerardo Peña Flores, “GP”, ya anda preparando su llegada a la presidencia de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado.
Por lo menos eso es lo que se infiere de una fotografía que él mismo difundió en una de sus redes sociales, donde aparece compartiendo mesa con Glafiro Salinas Mendiola, el actual titular del Poder Legislativo.
Pareciera que el hombre quiere llegar al cargo con una radiografía bien nítida de cómo opera el Congreso del Estado.
Vale decir, sin embargo, que cada legislatura es diferente y tiene sus propio sello. Evidentemente Peña tendrá en la bancada de Morena el enemigo a vencer.
El ex Secretario de Bienestar Social sabe que su desempeño al frente de la siguiente legislatura será fundamental en su proyecto sexenal. Ya para nadie es un secreto que es puntero en la lista de candidateables para lograr que el PAN conserve la gubernatura del Estado.
INSISTENCIA PRIISTA.- En los terrenos del mismo Poder Legislativo, el coordinador de los diputados del PRI, Alejandro Etienne Llano, insistió ayer en la urgencia de legislar para lograr equilibrios que eviten que las minorías sean pisoteadas.
Etienne señaló que una adecuación a la Ley que regula la organización y funcionamiento internos del Congreso del Estado, evitaría excesos de la bancada mayoritaria en la legislatura.
Tiene razón el priista, pero el problema es que no se ve cómo pueda lograrse ese equilibrio que plantea.
Habría que señalar, sin embargo, que este tema de los excesos de la bancada mayoritaria en el Congreso es un tema viejo. El PRI fue quien más abusos cometió al amparo de ese mayoriteo.
Bajo la ausencia de una propuesta que permita ese equilibrio que demandan los priistas, lo único que podría caber es que los legisladores hicieran conciencia de que, antes que los intereses partidistas deben privilegiarse los de la sociedad.
Lo cual, en teoría suena muy bien pero en la práctica es irrealizable.
DE POCO SERVIRA.- Mucho ruido se ha hecho con el inicio de operaciones de la llamada Guardia Nacional, el nuevo cuerpo policiaco-militar que tanto presume el Gobierno federal.
Sin embargo, me parece que no hay la mínima esperanza de que el Gobierno logre mejorar los resultados en el combate a la inseguridad pública.
¿Cuál seria la razón por la que podríamos esperar que con la Guardia Nacional cambien las cosas?.
No se pueden esperar resultados diferentes cuando se va a hacer lo mismo que se ha hecho en los últimos años.
Y es que la estrategia contra la inseguridad pública va a ser la misma de los anteriores Gobierno, que consiste en el despliegue masivo de la Guardia Nacional en aquellas entidades con más incidencia delictiva.
Lo único que cambiara es el nombre de la corporación que asumirá las tareas que antes realizaban las fuerzas armadas y las Policías Federal y Estatales.
No es que uno sea pesimista, pero no hay razón para ilusionarse.
ASI ANDAN LAS COSAS.




