Por ROGELIO RODRIGUEZ MENDOZA.
MUCHO RUIDO.- Finalmente fueron dos Foros para la Reconciliación y Pacificación, los realizados en Ciudad Victoria, éste lunes.
Sin embargo, ni uno ni otro respondieron a las expectativas esperadas. Fue más el ruido mediático que los resultados efectivos.
Y es que las reuniones con las víctimas del delito no fueron más que una oportunidad para los reclamos de justicia y para las críticas hacia las autoridades de los tres órdenes de Gobierno. Las propuestas serias y viables escasearon por completo.
Era de esperarse porque, como hemos insistido aquí, ese tipo de ejercicios son totalmente inservibles. No pasan de ser instrumento mediático y una oportunidad de desfogue para quienes han sido víctimas de la delincuencia.
OPORTUNISMO.- Por cierto, Francisco Chavira Martínez, dejó constancia de su habilidad u oportunismo para sacar raja política de cualquier problemática social.
El neolaredense se coló en la organización de uno de los Foros de Reconciliación y Pacificación, haciendo suya una bandera que no le corresponde en absoluto, porque ni es víctima del delito ni representa a quienes sí lo son.
El punto es que el hombre terminó como figura principal del numeroso presídium en el foro que se realizó en la Universidad del Norte, de la cual es propietario, desplazando a los auténticos líderes del movimiento.
Qué lástima que movimientos con una causa social digna y justa, sean usados por personajes como Chavira para beneficiarse políticamente.
Nos cuentan que , días antes del lunes el hombre se dio el lujo de mensajear a gente cercana al equipo de Alfonso Durazo, para autonombrarse como representante de todos los colectivos de víctimas del Estado, y para amagar con “reventar” el otro Foro.
La pregunta es: ¿Por qué tanta tolerancia?.
PROMESAS.- En su visita a Ciudad Victoria, para encabezar uno de los Foros de Reconciliación y Pacificación, el próximo Secretario de Seguridad Pública , Alfonso Durazo, prometió que en tres años el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, regresara a los mexicanos la paz y tranquilidad que tanto reclaman.
Sin embargo, resulta evidente que el ofrecimiento no pasa de ser una promesa, porque ¿cuál es la garantía de que en tres años se ganará la lucha contra la delincuencia?.
En lo personal me sigue preocupando el hecho de que, hasta el momento no se ve por ningún lado que el próximo gobierno tenga lista una estrategia que nos permita albergar la esperanza de que la situación en el tema de inseguridad pública mejorará.
Por ejemplo, Durazo insistió en que el gobierno entrante está apostando su lucha contra la delincuencia en el combate a la corrupción y en la capacitación, profesionalización y depuración de los cuerpos policiacos.
O sea, van a hacer lo mismo que han venido haciendo los anteriores Gobiernos, con el evidente fracaso en la lucha anticrimen.
Ojalá y nos equivoquemos, pero al menos en el combate a la delincuencia no hay nada para entusiasmarse con la llegada del nuevo Gobierno.
ASI ANDAN LAS COSAS.




