REYNOSA.- En un arranque de celos, un albañil asesinó a su esposa a puñaladas y a martillazos en la cabeza.
Ramiro Leija Perales, de 36 años de edad, confesó el homicidio de Esmeralda Hernández Ramos, de la misma edad, pero alegó que solo se defendió porque la víctima lo atacó con una navaja.
El homicidio ocurrió a las 14 horas en la casa marcada con el número 216 de la calle José Onofre en la colonia Fundadores.
La mujer, quien trabajaba para una maquiladora, quedó sin vida en el piso de su recamara, en medio de un enorme charco de sangre. A su lado quedaron el cuchillo y el martillo que uso el agresor.
El fiscal Jorge Carlos Sánchez Fernández explicó que al parecer el albañil celaba frecuentemente a su mujer y debido a ello anteriormente había intentado asesinarla.
Este domingo, al surgir una nueva discusión perdió el control y mató a su mujer.
El asesinato dejó en el desamparo a tres niñas de nueve, 12 y 13 años de edad respectivamente.
Interrogado por la Policía, el presunto homicida alegó defensa propia. Hoy será trasladado al Centro de Ejecución de Sanciones (Cedes), a disposición de un Juez.




