Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
El 90 por ciento de los juicios familiares que se promueven en Tamaulipas tienen relación directa o indirecta con el reclamo de pensiones alimenticias para los hijos, informó Luis Gerardo Uvalle Loperena.
El Juez Primero en materia Familiar en Ciudad Victoria, dijo que en promedio cada Juzgado conoce de un promedio de 1500 a 1600 asuntos cada año.
“Estamos hablando que de esos 1500 o 1600 asuntos de los que atiende cada Juzgado, poco más de1300 tienen que ver con pensiones alimenticias. En muchos el reclamo de ese derecho es directo a través de juicios de alimentos precautorios o definitivos, pero también se reclaman alimentos en divorcios necesarios, en las consignaciones para fijar reglas de convivencia con los menores, e incluso en los juicios sucesorios” detalló.
Con más de 20 años de experiencia como impartidor de justicia, Uvalle Loperena refirió que el incremento de juicios familiares y en particular por pensiones alimenticias se debe a dos factores principales: la crisis económica y una severa crisis de valores que está llevando a la descomposición del núcleo familiar.
“En lo personal creo que el problema está principalmente en una crisis de valores muy fuertes. Sobre todos los hombres están encontrando muy fácil romper el matrimonio y desatenderse de los hijos. No se concientizan las personas de que traer un hijo al mundo es una obligación muy fuerte. Se les hace muy fácil unirse, casarse y luego separarse” indicó.
Dijo que para las nuevas generaciones está siendo más fácil divorciarse, e incluso separarse sin tener que romper legalmente el vínculo matrimonial porque hay incluso parejas que ya tienen otra relación pero no se han divorciado de la anterior.
“El problema es que no se detienen a pensar que quien lleva el mayor daño son los hijos, porque son los que resienten la separación” indicó.
Uvalle Loperena consideró que precisamente esa podría ser una razón de fondo que llevó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación a crear la figura del divorcio incausado o divorcio sin causa, donde basta que una de las partes solicite la disolución legal del matrimonio para que el Juez lo declare procedente.
Mediante esta figura, dijo, temas como el del convenio para fijar reglas de convivencia con los hijos, otorgamiento de alimentos y disolución de la sociedad conyugal, se tramitan por separado, para no obligar a las parejas a mantenerse unidas contra su voluntad, pero también para evitar en lo posible el daño psicológico a los hijos.
En nueve de cada diez juicios por alimentos, el demandado es el padre.
El Juzgador de primera instancia señaló que son muy pocos los casos donde se tiene que llegar al embargo de bienes al deudor alimenticio, para que cumpla con su obligación.




