A los 81 años, Luis de Alba mantiene su vitalidad sobre el escenario con Perfume de Gardenia, y a la vez el comediante conquista nuevas generaciones desde TikTok para reivindicar su trayectoria de más de siete décadas.
Para el comediante, el humor no tiene edad. Se ríe de que se le escapó su perrito y su esposa Abigail Alfaro tuvo que corretearlo por Avenida Chapultepec hasta atraparlo con ayuda de los policías y una de sus amigas.
El actor sigue encontrando motivos para sonreír, improvisar y subir al escenario. Incluso cuando las secuelas de los accidentes y una prótesis en la pierna le recuerdan el paso del tiempo, su respuesta es hacer de la vida un espectáculo.
«Mis papás eran una pareja muy unida, toda mi familia, en general. Las fiestas normales de cumpleaños siempre eran de hacer numeritos musicales como si fuera un teatro y me gustaba cantar.
«Claro que cuando he tenido episodios de salud complicados no siempre estoy sonriendo, pero en mi casa me enseñaron a despertar, abrir la ventana, tomar aire y agradecer por un día más de vida y con menos problemas», dijo De Alba, en entrevista.
En junio pasado sufrió un desmayo repentino cuando intentó levantarse de la cama para desconectar el teléfono. El comediante quedó inconsciente entre cuatro y ocho horas en el piso, por lo que tuvo moretones en rostro y un golpe en la cabeza.
En Perfume de Gardenia, De Alba interpreta al Pirrurris, su gran personaje, quien funge como el dueño y productor del cabaret. Su personaje le permite jugar con su experiencia, su picardía y esa capacidad para conectar con el público que ha cultivado durante décadas.
«Yo no salgo cuando dan la tercera llamada, mi aparición es cuando se levanta el telón en la segunda llamada y aparezco sentado en una silla. Estoy malo de mi pierna porque traigo prótesis, pero ese no es impedimento para salir.
«Las personas empiezan a echar relajo con el personaje, a veces sacan sus frustraciones y les sigo el rollo. Me siento muy bien de interactuar con la gente e improvisar hasta dar la tercera llamada para que salgan los más galanes y nuestras compañeras más guapas y talentosas», comentó.
Con un elenco que reúne a Marjorie de Souza, Maribel Guardia, David Zepeda, Arturo Carmona, Pablo Montero, Alejandro Suárez y Rafael Inclán, el actor se mantiene dando funciones los fines de semana en el Teatro San Rafael.
«La gente piensa que porque soy comediante me la paso riendo todo el tiempo, pero eso es imposible porque los comediantes trabajamos con emociones y también somos seres humanos».
Luis de Alba
comediante y actor
Formación completa
Su carrera inició al participar en Estrellas Infantiles Tóficos (1952), un concurso infantil de canto que le abrió las puertas a una compañía de operetas impulsada por Emilio Azcárraga.
Ahí recibió formación en piano, esgrima, equitación y ballet, además de participar en montajes teatrales que lo acercaron desde pequeño al oficio artístico.
Entre sus trabajos más recordados está la radionovela Kalimán, el Hombre Increíble, donde interpretó a Solín, el fiel compañero de Kalimán que trascendió fronteras y permaneció en el imaginario popular durante generaciones.
También trabajó en el doblaje, una actividad que continúa practicando. Algunos de sus personajes más representativos fueron Fred Jones en Scooby-Doo, ¿Dónde Estás?, Mickey Mouse en varios episodios y caricaturas clásicas de Disney, Gruñón en el doblaje de Blancanieves y los Siete Enanos y George Harrison en la película Help!
«Todavía hago mucho, mucho doblaje, radio ya casi no, pero doblaje sí porque me gusta prestar mi voz a los personajes y darles intención. Me tienen mucha fe y confianza en mi trabajo», aseguró.
A la par, De Alba, quien nació en Veracruz el 7 de marzo de 1945, construyó una carrera en el cine y la televisión, donde dio vida a personajes que se instalaron en la memoria colectiva.
«El Pirrurris», su parodia de los sectores privilegiados, surgió gracias a que parte de su infancia la vivió en La Lagunilla, en Ciudad de México.
«La vida diaria me inspiró a crear el personaje. En el barrio uno ve muchas cosas y todo lo que las personas aguantan por salir adelante, entonces ‘El Pirrurris’ se burla de los ricos. Me aprendí varias expresiones y códigos que después trasladé a mi personaje.
«Mi papá siempre me insistió en que tuviera una formación académica más allá de los escenarios y me sirvió estudiar porque es otra cultura y te da herramientas», reflexionó.
«En esta carrera debes tener resistencia, seguir creando, actualizarte con la realidad y lo más importante es no dejarte llevar por chismes ni involucrarte en escándalos».
Luis de Alba
comediante y actor
Atrapa a los jóvenes
Con su humor pícaro y su particular manera de hablar, Juan Camaney se convirtió en uno de sus personajes más clásicos que suele llevar a TikTok, una ventana que comenzó como una experiencia para publicar videos y terminó con una interacción cercana a sus fans con transmisiones en vivo, anécdotas y sketches.
«El humor conecta con gente de mi edad, con los que crecieron viéndome, pero también con jóvenes que me encuentran cada vez que entran al TikTok. Es una manera de seguir vigente, a veces me llegan propuestas de trabajo para dar shows, aparte de la monetización», puntualizó.
Equilibrio perfecto
Junto a su esposa, De Alba encuentra otra fuente de equilibrio. Ambos llevan cerca de 35 años juntos y han aprendido a transitar las altas y bajas de una vida marcada por el espectáculo.
Ella prepara sus contenidos para hablar de la experiencia de acompañar a un artista, una faceta que suele permanecer fuera de los reflectores.
Para De Alba, conservar el buen ánimo comienza desde temprano. Agradecer un nuevo día, convivir con sus amigos y mantenerse ocupado forman parte de una filosofía que ha reforzado después de enfrentar accidentes y momentos complicados.




