Por Rogelio Rodríguez Mendoza||Noticentro.mx
La diputada de Morena, Blanca Anzaldúa Nájera, responsabilizó a los padres de familia de contribuir al consumo de comida chatarra entre los escolares, al preferir darles dinero en lugar de prepararles alimentos saludables para llevar a clases.
Durante la Mañanera Legislativa, la presidenta de la Comisión de Educación del Congreso del Estado cuestionó que, mientras las autoridades prohíben la venta de esos productos dentro de las escuelas, muchos padres facilitan que sus hijos continúen consumiéndolos.
Advirtió que la prohibición está siendo burlada por vendedores ambulantes que se acercan a las rejas de los planteles para ofrecer papitas, churritos y otras frituras, principalmente durante los horarios de recreo.
La legisladora reprochó que haya padres que prefieran entregar dinero a sus hijos en vez de prepararles su lonchecito, un sándwich o unos taquitos, dejando a criterio de los menores la elección de sus alimentos.
El resultado, señaló, es que muchos estudiantes terminan comprando comida chatarra a los vendedores que se instalan afuera de las escuelas, en lugar de acudir a las cooperativas escolares donde se ofrecen opciones más saludables.
Anzaldúa Nájera sostuvo que las restricciones impuestas por las autoridades educativas resultan insuficientes cuando no existe corresponsabilidad de los padres, a quienes exhortó a involucrarse más en la alimentación y el cuidado de la salud de sus hijos.
Sus cuestionamientos también alcanzaron el uso de teléfonos celulares. Expuso que, mientras en las escuelas se restringe su utilización, en los hogares numerosos menores tienen acceso prácticamente sin límites a internet, donde pueden consultar contenidos de toda clase, sin una supervisión adecuada.
La diputada advirtió que muchos padres desconocen cómo bloquear páginas o restringir contenidos inapropiados, por lo que insistió en que la protección de los menores no puede descansar exclusivamente en las escuelas, sino que debe comenzar en el hogar.



