Por Redacción Noticentro.mx
Ciudad Victoria, 25 de septiembre.— La sequía tiene prácticamente paralizada la agricultura en la zona centro de Tamaulipas, donde más del 90 por ciento de unas 150 mil hectáreas cultivables sigue sin sembrarse y el tiempo para rescatar el ciclo agrícola está por agotarse.
Ángel Lara Martínez, secretario de la Liga de Comunidades Agrarias de Tamaulipas, advirtió que septiembre está por concluir sin las lluvias que esperaba el sector, después de un agosto igualmente seco.
“Prácticamente septiembre se está terminando y no tuvimos las precipitaciones que pudimos haber esperado; por supuesto, en agosto tampoco. Estamos pasando por una sequía terrible”, señaló.
El dirigente campesino estimó que ni siquiera el 10 por ciento de las tierras cultivables de la región centro ha podido sembrarse por falta de humedad.
“Yo calculo que ni el 10 por ciento de las parcelas cultivables en la zona centro, hablo de 150 mil hectáreas aproximadamente, está sembrada”, afirmó.
La falta de agua ya comienza también a golpear cultivos establecidos con anterioridad. En municipios como San Carlos, algunas siembras realizadas desde julio presentan afectaciones porque las lluvias cesaron antes de que las plantas pudieran desarrollarse.
Aunque todavía existe una ventana para intentar recuperar parte del ciclo, Lara Martínez advirtió que cada día que pasa reduce las posibilidades de sembrar con éxito.
“Aún se puede decir que hay un espacio de tiempo en el que, si llegara a llover, los productores todavía tendríamos esa intención de seguir invirtiendo y apostándole al sector”, explicó.
El problema es que el ciclo agrícola requiere aproximadamente 120 días y una siembra tardía quedaría expuesta primero a las plagas y después a los fríos de finales de noviembre y principios de diciembre.
Eso convertiría cualquier nueva inversión en una apuesta de alto riesgo para productores que ya enfrentan pérdidas y falta de humedad en sus parcelas.
“El riesgo es inminente, pero si hay condiciones de humedad creo que los productores seguirán arriesgándose, porque es la única manera, es nuestro modo de vida”, sostuvo.
Lara Martínez advirtió que la sequía no afecta únicamente a la agricultura, sino también a la ganadería, por lo que la ausencia de lluvias mantiene bajo presión a dos de las principales actividades productivas del campo tamaulipeco.




