Por Rogelio Rodríguez Mendoza/Noticentro.mx
El Partido Acción Nacional (PAN) está proponiendo penalizar las llamadas “novatadas” en las escuelas y castigarlas hasta con un año y medio de prisión, cuando concurran circunstancias agravantes.
Durante la sesión de la Diputación Permanente del Congreso del Estado, este miércoles, el coordinador de los diputados panistas, Gerardo Peña Flores, presentó una iniciativa de decreto que busca convertir esas prácticas en un delito autónomo dentro del Código Penal de Tamaulipas.
La propuesta plantea adicionar los artículos 328 Ter, 328 Quater y 328 Quinquies, bajo la figura denominada “vejaciones en el entorno escolar”, para sancionar actos de humillación, sometimiento, intimidación o violencia.
El delito se configuraría cuando, con motivo del ingreso, permanencia o aceptación de una persona en una institución educativa, alguien realice, ordene, promueva, facilite, consienta o tolere este tipo de prácticas.
La iniciativa considera como conductas sancionables los ritos, pruebas, desafíos o castigos que impliquen riesgos injustificados, degradación, violencia física o psicológica, afectaciones a la dignidad o restricciones indebidas de la libertad.
Para quienes cometan este delito se propone una pena de dos meses a un año de prisión, que podrá incrementarse hasta en una mitad cuando existan determinadas agravantes.
El castigo aumentaría cuando la víctima sea menor de edad o tenga alguna discapacidad, así como cuando las agresiones sean grabadas, fotografiadas o difundidas mediante redes sociales para exhibirla o ridiculizarla.
Peña Flores sustentó la propuesta en casos donde las llamadas novatadas han escalado desde aparentes bromas hasta golpes, encierros, consumo forzado de sustancias o alimentos, desnudez, amenazas y otras formas de violencia.
Como antecedente reciente, la iniciativa menciona expresamente el caso ocurrido en la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, en Ciudad Victoria, donde un estudiante terminó hospitalizado.
Además, la reforma establece que las vejaciones en el entorno escolar serían perseguidas de oficio, por lo que las autoridades podrían iniciar la investigación sin depender exclusivamente de una denuncia presentada por la víctima.




