Por Marco Antonio Vázquez Villanueva
En la gira que realiza el gobernador Américo Villarreal Anaya para atestiguar los 43 informes municipales, es un hecho que se caerán proyectos de personajes que sueñan con gobernar sus municipios y también de algunos que pensaban reelegirse y, por lógica, tomarán fuerza otros nombres para ocupar esos espacios.
Por darle detalles, este domingo tocó, en uno de los dos informes diarios, estar en Reynosa, el comportamiento del alcalde, Carlos Peña Ortiz, y de su madre, la senadora Maki Ortiz Domínguez, fue políticamente correcto a los ojos de todos, quizá hasta más de la cuenta.
El gobernador, por su parte, cumplió con los protocolos, detalló sus proyectos para la frontera y ofreció voluntad y trabajo para todos.
Hasta ahí las cosas iban bien, una fiesta republicana como en los viejos tiempos, invitados de lujo, acciones y señales políticas, en fin, nada que usted no conozca.
Lo extraño, lo verdaderamente extraño, es que una vez concluido el informe en las cuentas de los amigos de la Presidencia municipal y del clan Peña Ortiz comenzaron una guerra mediática contra el presidente del Congreso, Humberto Prieto.
Hay que decirlo, el presidente del congreso no es un político que tenga el ambiente a favor en ese municipio, pero más cierto es que no merecía la pena opacar su propia fiesta por dedicarse al golpeteo en su contra.
Los reynosenses en el poder solitos jodieron su fiesta, le dieron más valor a la presencia no grata de Humberto Prieto en el informe de su presidente municipal que al contenido del mismo, nomás para que usted se dé una idea.
Ahí es donde se confirma la hipótesis de que muchos soñadores habrán de despertar a su triste realidad, no les va a alcanzar para ser candidatos a los cargos que aspiran, en este caso, Humberto Prieto es odiado por el clan en el poder, tanto que no le despistaron ni tantito y, nomás por ese mero acto, puede comenzar a olvidarse de Reynosa como objetivo para la siguiente elección.
Si es inteligente, Prieto debe impulsar otra carta que le cree un mejor ambiente para dentro de tres años, al final el presidente del congreso de Tamaulipas es muy joven como para sacrificar toda su carrera política con una derrota de ese tamaño.
Ahora, en Reynosa, las encuestas tampoco favorecen mucho al grupo de Maki Ortiz, sin embargo, todos los análisis dan por hecho que tienen en sus manos una estructura suficientemente adiestrada como para hacer perder a cualquiera, si me apura, en una división importante de votos, hasta de conservar el poder para uno de los suyos.
Analice lo sucedido en la elección pasada, cuando, por una traición al exgobernador Eugenio Hernández, ciertamente alentada por alguien de la fórmula de senadores de Morena, pero operada por la estructura en el poder municipal, lo hicieron perder el segundo lugar porque el Partido Verde ni siquiera sacó votos en Reynosa.
Por ello, puede dar como un hecho que Humberto Prieto no ganará en Reynosa en el remoto caso de ser candidato a presidente municipal, de que se empecine Morena.
Le insisto, Maki y su grupo no tienen suficientes votos para ganar solos en este momento en Reynosa, pero por eso dividen, eso alientan perfiles para amagar, por eso traen como juguetes o monedas de cambio a muchos políticos que se creen los cantos de la sirena.
Hoy por hoy, Morena, en Reynosa, solo tiene una posibilidad de ganar, se llama Magaly Deandar, ella tiene respaldo del poder económico y político al que respetan Maki y aliados, al que no le llevarían las contras.
Es más, hasta la familia del prófugo se quedó callada cuando a uno de ellos la diputada le llamó el hermano lelo y, por si ello fuera poco, para todos es una realidad que se trata de la única legisladora de Reynosa en la que en realidad tienen confianza …




