Por Rogelio Rodríguez Mendoza||Redacción Noticentro.mx
Ciudad Victoria.— Restauranteros de Ciudad Victoria pidieron endurecer las sanciones contra delincuentes reincidentes, al advertir que los robos no solo dejan pérdidas por lo sustraído, sino daños que en ocasiones resultan mucho más costosos.
Jesús Arnoldo Gómez González, presidente de la Canirac zona centro, planteó revisar los procedimientos penales para evitar que quienes son detenidos por robo recuperen rápidamente su libertad y vuelvan a delinquir.
El dirigente explicó que esta preocupación ya fue llevada ante la Mesa Ciudadana de Seguridad y Justicia, donde participan autoridades de los tres órdenes de gobierno y representantes de distintos sectores.
Durante este año, señaló, establecimientos afiliados a la cámara han registrado alrededor de 20 robos, aunque aseguró que actualmente la incidencia muestra una disminución considerable.
Advirtió, sin embargo, que el número real podría ser mayor, debido a que algunos empresarios optan por no denunciar cuando consideran insuficiente el seguimiento de las autoridades.
Gómez González sostuvo que el sector restaurantero requiere una respuesta más efectiva frente a robos, daños materiales y agresiones contra trabajadores, situaciones que afectan directamente la operación de los negocios.
A través de la representación jurídica de Canirac en la Mesa de Seguridad, agregó, se ha planteado revisar posibles modificaciones legales con participación del Congreso, la Fiscalía y el Poder Judicial.
El objetivo, explicó, es conseguir que las sanciones tengan consecuencias reales para quienes acumulan antecedentes y reinciden constantemente en delitos patrimoniales.
El dirigente cuestionó que algunos responsables sean detenidos y posteriormente regresen a las calles, donde vuelven a cometer robos en perjuicio de los establecimientos.
Además, señaló que en algunos casos los delincuentes utilizan el producto de los robos para adquirir drogas o bebidas alcohólicas, lo que alimenta nuevamente el círculo delictivo.
Gómez González lamentó que, con frecuencia, el mayor perjuicio no sea el botín, sino los destrozos ocasionados para ingresar a los negocios.
Entre los bienes dañados mencionó cámaras de seguridad, cajas registradoras y pantallas, además de mercancía y productos que son sustraídos durante los atracos.




