Por Rogelio Rodríguez Mendoza/Noticentro.mx
La participación de los padres en el cuidado de sus hijos durante los primeros meses de vida continúa limitada por una legislación que apenas les concede cinco días de licencia laboral, situación que una propuesta legislativa busca corregir al plantear un descanso de 12 semanas con goce íntegro de sueldo.
La propuesta forma parte de un exhorto promovido por la bancada de Movimiento Ciudadano en el Congreso de Tamaulipas para solicitar al Congreso de la Unión la reforma de la Ley Federal del Trabajo, la Ley del Seguro Social y la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado.
La iniciativa plantea sustituir el actual permiso de cinco días por una licencia de paternidad de 12 semanas con salario íntegro para los trabajadores de la iniciativa privada, equiparándola con el periodo de descanso que actualmente reciben las madres trabajadoras.
Además, propone que hasta cuatro de esas semanas puedan disfrutarse de manera diferida dentro del primer año de vida del menor, previo acuerdo con el empleador. En casos de adopción, la licencia sería de seis semanas con goce de sueldo.
El proyecto también contempla ampliar el beneficio hasta por cuatro semanas adicionales cuando la madre o el recién nacido enfrenten complicaciones médicas que requieran hospitalización o cuidados especiales, y prevé que, si la madre fallece durante el parto o en las semanas posteriores, el padre pueda disfrutar del periodo de descanso que le hubiera correspondido a ella.
En materia de seguridad social, la iniciativa propone que el Instituto Mexicano del Seguro Social cubra un subsidio equivalente al cien por ciento del salario del trabajador durante la licencia, siempre que éste haya cotizado al menos 30 semanas en los doce meses previos al nacimiento o adopción.
Los legisladores de Movimiento Ciudadano sostienen que la legislación vigente perpetúa un modelo en el que las mujeres asumen la mayor parte de las tareas de cuidado, mientras los hombres enfrentan restricciones legales para involucrarse plenamente en la crianza de sus hijos desde los primeros días de vida.
Argumentan además que esa desigualdad repercute en el desarrollo profesional de las mujeres, al concentrar sobre ellas las responsabilidades familiares y ampliar las brechas salariales y de acceso al empleo.




