Por Rogelio Rodríguez Mendoza/Noticentro.mx
Morena hizo un llamado a los 43 ayuntamientos de Tamaulipas para que analicen la posibilidad de instalar banquetas regenerativas en las principales avenidas de sus ciudades, como una alternativa para aprovechar el agua de lluvia, reducir inundaciones y fortalecer las áreas verdes urbanas.
La propuesta fue presentada por el diputado Marcelo Abundiz Ramírez mediante una iniciativa de punto de acuerdo, en la que exhorta a los municipios a evaluar la viabilidad técnica, financiera y operativa de este tipo de infraestructura.
Las banquetas regenerativas son adecuaciones en las áreas peatonales diseñadas para captar, conducir e infiltrar el agua pluvial hacia árboles, jardineras y camellones, permitiendo que el recurso sea aprovechado de forma natural en lugar de ser enviado directamente a los sistemas de drenaje.
El legislador argumentó que el crecimiento urbano ha incrementado las superficies impermeables en las ciudades, generando mayores escurrimientos, encharcamientos e inundaciones, además de limitar la recarga de mantos acuíferos y afectar el desarrollo de la vegetación urbana.
Entre los beneficios de estas obras destacan la reducción del uso de agua potable para el riego de áreas verdes, la disminución de escurrimientos superficiales y una menor presión sobre la infraestructura hidráulica municipal.
La iniciativa refiere que ciudades como Portland, en Estados Unidos; Berlín, en Alemania; y Medellín, en Colombia, han implementado estrategias similares con resultados positivos en materia de gestión del agua, adaptación al cambio climático y recuperación de espacios públicos.
También señala que en Nuevo León ya existen intervenciones urbanas orientadas a la captación de agua pluvial en banquetas y camellones, lo que demuestra la viabilidad de este tipo de proyectos en entornos urbanos comparables con los de Tamaulipas.
Además de contribuir al ahorro de agua potable para el riego de áreas verdes, las banquetas regenerativas favorecen la recarga de los mantos acuíferos, ayudan a reducir los riesgos de inundaciones urbanas y mejoran las condiciones del arbolado, por lo que son consideradas una herramienta de adaptación frente a los efectos del cambio climático en las ciudades.




