Por Rogelio Rodríguez Mendoza||Noticentro.mx
El Pleno del Congreso del Estado recibió una iniciativa de reforma al Código Penal de Tamaulipas, para castigar hasta con nueve años de prisión a los llamados “montachoques”.
Impulsada por los diputados de Movimiento Ciudadano (MC), Juan Carlos Zertuche y Mayra Benavides Villafranca, la acción legislativa busca incorporar al Código Penal el delito de fraude por simulación de percance vehicular.
Con ello, se sancionaría a quienes generen deliberadamente una colisión o aparenten su existencia para obtener beneficios económicos mediante engaños, amenazas, manipulación o aprovechamiento del error de los conductores.
Para ello se plantea adicionar el artículo 421 Quáter, estableciendo castigos de tres a nueve años de cárcel, además de multas de entre 150 y mil veces el valor de la Unidad de Medida y Actualización (UMA).
La iniciativa advierte que esta modalidad delictiva ha crecido en distintas regiones del país y ha pasado de ser una conducta aislada a convertirse en un esquema recurrente y cada vez más organizado.
Según la exposición de motivos, los responsables suelen seleccionar a personas en condiciones de vulnerabilidad, entre ellas mujeres, jóvenes, adultos mayores o conductores con escaso conocimiento legal, para presionarlas a entregar dinero en efectivo o asumir daños que en realidad no existen.
Los legisladores señalan que la ausencia de un delito específico ha dificultado la actuación de las autoridades, ya que en muchos casos los responsables intentan presentar los hechos como simples conflictos de tránsito o controversias entre particulares.
La reforma contempla agravantes que permitirían incrementar las penas hasta en una mitad cuando el fraude sea cometido por dos o más personas actuando de manera coordinada.
También se propone endurecer los castigos cuando exista violencia física o psicológica contra la víctima, o cuando la persona afectada sea adulta mayor o tenga alguna discapacidad.
De igual forma, se sancionaría con mayor severidad a quienes utilicen uniformes, insignias, documentos o cualquier otro elemento destinado a simular la intervención de una autoridad para intimidar a los conductores.




