Por Rogelio Rodríguez Mendoza/Noticentro.mx
Quien prive de la vida a un familiar podrá enfrentar hasta 60 años de prisión bajo un tipo penal más amplio denominado homicidio en razón de parentezco, tras la reforma aprobada por el Congreso de Tamaulipas que desaparece el parricidio y filicidio.
Para ello, la asamblea legislativa avaló al respecto un dictámen que contiene modificaciones al Código Penal del Estado para desaparecer las figuras de parricidio y filicidio, e integrarlas en un solo delito que abarque todos los vínculos familiares.
El nuevo tipo penal prevé que, será sancionado quien dolosamente prive de la vida a ascendientes, descendientes, hermanos, cónyuges, concubinos, adoptantes o adoptados, siempre que exista conocimiento de la relación.
La reforma fija penas de 40 y hasta 60 años de prisión, al considerar que este tipo de homicidio implica una mayor gravedad por la ruptura de los lazos de confianza y protección dentro de la familia.
Además, amplía el alcance del delito al incluir relaciones por afinidad y figuras como la adopción, que anteriormente no estaban plenamente contempladas en el marco legal.
Durante el análisis en comisiones, se destacó que el Código Penal mantenía figuras dispersas como el parricidio y filicidio, lo que generaba vacíos y limitaciones en la aplicación de la justicia.
Por ello, se optó por consolidar estas conductas en un solo tipo penal, en armonía con el Código Penal Federal y bajo criterios de mayor claridad jurídica.
La reforma también implicó la derogación de diversos artículos y capítulos relacionados con estos delitos, así como ajustes en otras disposiciones para mantener coherencia normativa.
Asimismo, se establecieron criterios más precisos en la redacción del tipo penal, con el fin de garantizar certeza jurídica y evitar interpretaciones ambiguas.
Con estas modificaciones, el Congreso fortalece el marco penal en materia de violencia familiar, ampliando la protección a víctimas dentro del núcleo familiar y endureciendo las sanciones contra quienes atenten contra la vida de sus propios parientes.




