Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
El Congreso de Tamaulipas recibió una iniciativa de decreto que plantea castigar con penas de tres a seis años de prisión a quienes practiquen cirugías estéticas a menores de edad aun con permiso de los padres.
La propuesta fue presentada por el diputado de Morena,
Isidro Vargas Fernández, y consiste en reformar el Código Penal del Estado y la Ley de Salud para impedir que niñas, niños y adolescentes sean sometidos a intervenciones estéticas sin justificación médica ni psicológica.
En el Código Penal se crea un nuevo capítulo que tipifica como delito cualquier intervención estética no terapéutica en menores, imponiendo penas de tres a seis años de prisión y multas de 300 a 600 UMA. La sanción aplica incluso si los padres autorizan el procedimiento.
Además, la propuesta agrega a la Ley de Salud una prohibición expresa que impide a cualquier profesional realizar cirugías estéticas innecesarias en personas menores de 18 años.
También refuerza la obligación del personal médico de actuar con ética, diligencia y respeto absoluto a los derechos humanos, especialmente en grupos vulnerables.
El legislador argumentó que la belleza no puede costarle la salud ni la vida a un menor.
La iniciativa aclara que quedan excluidas únicamente las cirugías reconstructivas derivadas de malformaciones congénitas, traumatismos, problemas funcionales o patologías comprobadas. También se exceptúan peelings superficiales y depilación láser efectuados por profesionales autorizados y en establecimientos regulados.
La pena se elevaría hasta en una mitad cuando el procedimiento cause daño físico o psicológico permanente, cuando se realice en lugares no autorizados o
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cuando el responsable carezca de certificación profesional. Con ello, la iniciativa busca frenar a clínicas clandestinas y operadores improvisados que lucran con la vulnerabilidad juvenil.
Vargas advierte que la moda de la estética exprés ha atrapado a menores que, influenciados por redes sociales y figuras aspiracionales, son presas de clínicas sin controles. Los casos graves incluyen deformaciones irreversibles y muertes que pudieron evitarse con regulación eficaz.
Otras entidades, como Estado de México y Durango han avanzado en legislaciones similares, mientras que la Ciudad de México se ha convertido en un mercado donde adolescentes acceden con facilidad a procedimientos sin supervisión estricta, un escenario que Tamaulipas quiere evitar.
El legislador argumentó que la belleza no puede costarle la salud ni la vida a un menor.
Cabe señalar que, esta misma iniciativa fue presentada recientemente por otro diputado de Morena.




