Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
En respuesta al creciente deterioro de la salud emocional infantil, el Congreso del Estado analiza una iniciativa para que todas las escuelas públicas de nivel preescolar y primaria cuenten con al menos un psicólogo educativo de planta.
La propuesta fue presentada por la fracción parlamentaria de Movimiento Ciudadano, que planteó reformas a la Ley de Educación de Tamaulipas con el objetivo de garantizar atención psicológica profesional y permanente dentro del sistema educativo estatal.
Los legisladores, Mayra Benavides Villafranca y Juan Carlos Zertuche, argumentaron que la salud mental de niñas y niños no puede seguir siendo un asunto secundario, ya que constituye una condición esencial para el aprendizaje, el desarrollo integral y la prevención de la violencia desde las primeras etapas de la vida.
“La niñez tamaulipeca necesita no solo aulas y pupitres, sino entornos emocionalmente seguros”, señalaron al presentar la iniciativa, en la que subrayan que la falta de atención psicológica en las escuelas ha dejado problemas sin atender, como el acoso escolar, la depresión o la ansiedad infantil.
De acuerdo con la exposición de motivos, México cuenta con menos de cinco psicólogos escolares por cada 100 mil habitantes, una cifra muy por debajo de los estándares internacionales. Además, casi la mitad de los estudiantes —el 48 por ciento, según el INEGI— afirma no sentirse escuchado por sus maestros ni por los adultos responsables de su cuidado.
La iniciativa propone adicionar un nuevo numeral al artículo 38 y un segundo párrafo al artículo 65 de la Ley de Educación estatal, a fin de obligar a la autoridad educativa a garantizar la presencia de profesionales en psicología educativa en todos los planteles de nivel básico.
Estos especialistas, se explica, deberán encargarse de la orientación y apoyo socioemocional, la detección temprana de riesgos psicológicos o de violencia, y la canalización de casos que requieran atención especializada.
Los legisladores destacaron que la figura del psicólogo escolar no solo atiende problemas, sino que también previene conflictos y mejora el ambiente académico. “Invertir en salud mental es invertir en seguridad, en bienestar y en futuro”, sostuvieron.
El proyecto se inspira en modelos aplicados en países como Finlandia, Noruega y España, donde la presencia de psicólogos educativos ha reducido el acoso escolar, mejorado el rendimiento académico y fortalecido la convivencia.
De aprobarse, el decreto obligaría a la Secretaría de Educación de Tamaulipas a contratar y supervisar personal especializado en psicología educativa en todas las escuelas públicas, en apego al principio del interés superior de la niñez.




