Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
Tamaulipas registra un promedio de 500 casos mensuales de violencia familiar y cerca de 30 delitos sexuales, por lo que es urgente capacitar a las policías en la atención a víctimas de agresiones contra mujeres y niñas.
Así lo plantea una iniciativa presentada por la diputada, Lucero Deosdady Martínez López, a través de la cual se modificaría el artículo 67 de la Ley de Coordinación del Sistema de Seguridad Pública del Estado, para incluir en los planes de estudio policial talleres de resolución de casos, primeros auxilios psicológicos, estrategias de comunicación, atención a víctimas y protocolos de denuncia con enfoque de derechos humanos.
De acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, entre enero y junio de 2024 se registraron 3,287 denuncias por violencia familiar y 190 delitos sexuales, entre ellos violaciones, abusos y acosos.
La legisladora subrayó que estas cifras evidencian una realidad alarmante y la necesidad de dotar a los cuerpos de seguridad de herramientas teóricas y prácticas para atender con sensibilidad y eficacia a las víctimas.
“La perspectiva de género no significa parcialidad, sino comprender los contextos en los que ocurre la violencia y actuar con empatía, profesionalismo y conocimiento de los derechos humanos”, explicó.
Martínez López señaló que la mayoría de los elementos policiales, en algún momento de su labor, entran en contacto con víctimas de violencia, por lo que su capacitación puede marcar la diferencia entre una atención sensible o una nueva forma de agresión institucional.
“Queremos policías capaces de proteger, no de juzgar; que sepan escuchar, contener y actuar correctamente ante cada víctima”, concluyó.




