Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
La vanidad y el egocentrismo le volvieron a ganar al panista Ismael García Cabeza de Vaca, quien ahora se proclama como el consejero estatal más votado durante la asamblea del PAN celebrada el pasado fin de semana.
Como integrante de la 66 Legislatura del Congreso del Estado, el hermano del exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca también se ha presumido como el diputado “más productivo”, aunque desde Morena le han aclarado que muchas de sus iniciativas son, literalmente, basura legislativa.
Esta vez, el legislador aseguró haber recibido el mayor respaldo de la militancia panista durante la Asamblea Estatal del partido, realizada el domingo, y agradeció en redes sociales con un mensaje donde expresó: “Gracias de corazón por su confianza y su apoyo”.
Según su versión, su triunfo refleja el reconocimiento al trabajo político que, afirma, ha realizado dentro del PAN en Tamaulipas.
García Cabeza de Vaca insistió en que este resultado es muestra de la participación activa de los militantes en la renovación del Consejo Estatal, órgano que será clave para la reorganización del partido de cara a los próximos procesos electorales.
Sin embargo, el legislador enfrenta críticas por sus constantes inasistencias a las sesiones del Congreso del Estado, lo que ha provocado cuestionamientos incluso dentro de su bancada. Él ha atribuido dichas ausencias a problemas de salud.
El nuevo nombramiento como consejero estatal se suma a sus responsabilidades legislativas, en un momento en que el PAN busca recomponerse internamente tras los reveses electorales sufridos en Tamaulipas.
Cabeza de Vaca ha ocupado diversos cargos , entre ellos una senaduría, y mantiene presencia en la estructura partidista panista, especialmente en el grupo cercano a su hermano, el exmandatario estatal.
Dentro del PAN, su ascenso como consejero no ha estado exento de críticas, pues varios militantes lo acusan de buscar el control de los órganos internos del partido con fines de reposicionamiento político y familiar.
Aun así, el legislador insiste en que su papel será de “unidad y fortalecimiento del panismo tamaulipeco”, aunque sus detractores lo ven más como una estrategia para mantener influencia dentro del partido rumbo al proceso electoral de 2027.




