Por Redacción Noticentro.mx
La inseguridad mantiene en jaque la vida cotidiana en Tamaulipas: seis de cada diez hogares prohíben que los menores salgan sin compañía y casi la mitad de los adultos ha dejado de salir de noche por temor a ser víctimas de un delito, según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2025 .
El estudio del INEGI revela que en 2024, el 62.6 por ciento de los hogares del país impidió que los menores salieran solos, mientras que 46.4 por ciento de los adultos dejaron de realizar actividades nocturnas. En Tamaulipas, la tendencia es idéntica: el miedo se convirtió en un factor que limita la movilidad y transforma los hábitos sociales .
El dato resulta revelador si se contrasta con la baja tasa de víctimas de delito en la entidad. Tamaulipas se ubicó como la segunda con menor nivel de victimización en el país, con 16 mil 537 víctimas por cada 100 mil habitantes, muy por debajo de la media nacional de 24 mil 135 .
La paradoja es evidente: aunque los delitos denunciados son relativamente menores, la percepción de inseguridad obliga a las familias a vivir a resguardo. La encuesta muestra que los tamaulipecos siguen sin confiar plenamente en que las calles son seguras al caer la noche.
El problema no es exclusivo de los niños. Entre los adultos, casi la mitad ha decidido modificar su rutina para evitar riesgos. La vida nocturna, incluso en entornos barriales, se reduce a mínimos, lo que refleja la magnitud del temor social frente a la delincuencia.
De acuerdo con los datos, solo el 40.3 por ciento de los mexicanos se siente
seguro caminando por la noche cerca de su vivienda. En el caso de las mujeres, apenas 32.3 por ciento confía en poder hacerlo, contra el 49.5 por ciento de los hombres. La brecha de género es clara y se replica en Tamaulipas .
Los espacios más temidos son los cajeros automáticos en la vía pública, donde 73.5 por ciento de la población se siente vulnerable. Le siguen el transporte público, con 67.9 por ciento, y las calles de la propia colonia, con 56.7 por ciento .
La inseguridad también afecta el bolsillo. El costo económico del delito en 2024 fue de 269.6 mil millones de pesos, equivalentes al 1.07 por ciento del PIB nacional. En promedio, cada víctima perdió 6 mil 226 pesos entre gastos preventivos y daños sufridos .
Los hogares gastan en medidas como cambiar cerraduras, reforzar puertas o instalar protecciones. Son inversiones forzadas por un contexto de desconfianza que no siempre se traduce en mayor tranquilidad.
En Tamaulipas, como en el resto del país, la percepción negativa hacia las instituciones de seguridad es un factor que alimenta el miedo. Aunque el Ejército y la Guardia Nacional son los cuerpos más reconocidos, la mayoría considera a policías de tránsito y jueces como autoridades corruptas .
La falta de confianza se explica también en la llamada cifra negra: 93.2 por ciento de los delitos no se denuncian o no derivan en una investigación formal. Esto significa que nueve de cada diez crímenes quedan sin registro y sin castigo .
A nivel nacional, la inseguridad es percibida como el principal problema por 64.2 por ciento de los ciudadanos, por encima de la salud o el alza de precios. En Tamaulipas, la realidad no es distinta: aunque los delitos disminuyeron en números absolutos, la sombra del miedo mantiene a menores y adultos bajo resguardo nocturno .




