Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
Como estrategia para prevenir la violencia escolar y enfermedades mentales como la depresión y la ansiedad, la diputada Francisca Castro Armenta propuso una reforma de ley para que en las escuelas de Tamaulipas se impartan pláticas de inteligencia emocional dirigidas a los alumnos.
La iniciativa plantea adicionar un párrafo al artículo 9 de la Ley de Educación del Estado, con el objetivo de que la Secretaría de Educación y la Secretaría de Salud coordinen acciones para fomentar el manejo de emociones, la empatía, la autorregulación y la resolución pacífica de conflictos.
De acuerdo con la legisladora de Morena, la propuesta busca que la inteligencia emocional deje de ser un tema implícito y se convierta en una obligación legal dentro del proceso formativo en todos los niveles educativos.
El proyecto establece que, de aprobarse, la Secretaría de Educación y la de Salud deberán emitir lineamientos técnicos y pedagógicos.
La diputada subrayó que la realidad mexicana exige medidas urgentes: más del 35 % de adolescentes reporta estrés o tristeza frecuente, mientras que los problemas de ansiedad y depresión crecieron después de la pandemia.
La propuesta destaca que la inteligencia emocional no solo beneficia el bienestar psicológico de los estudiantes, sino también su rendimiento académico, al generar motivación, compromiso y un clima escolar más sano.
Un punto relevante es que la reforma no requerirá recursos adicionales, pues se implementará con personal, materiales y programas ya existentes, en apego a los principios de eficiencia y racionalidad presupuestal.
De aprobarse, Tamaulipas se colocaría entre las primeras entidades en el país en dar rango legal a la educación emocional, apostando por escuelas más seguras y estudiantes mejor preparados para enfrentar los retos de la vida.
En México, explicó, la Secretaría de Educación Pública incorporó desde 2017 la educación socioemocional en los programas de “Aprendizajes Clave para la Educación Integral”, pero sin un sustento legal que obligue a su aplicación plena y homogénea en todas las entidades.




