Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
El gobierno de Tamaulipas anunció un proyecto para instalar una planta de biocombustible con la que busca garantizar un precio justo al sorgo, proteger la economía de los agricultores y generar nuevas oportunidades de empleo en el sector rural.
Antonio Flores Varela, secretario de Desarrollo Rural, explicó que la iniciativa responde a la crisis de precios que afecta a los productores desde 2024, cuando el valor internacional del grano cayó por debajo de los costos de producción.
Recordó que en 2015 Tamaulipas alcanzó una producción de 3.6 millones de toneladas, cifra que se redujo a 2.2 millones en 2022, un déficit de 1.4 millones en apenas siete años.
Aun así, la entidad conserva el liderazgo nacional con el 57.5 por ciento del sorgo del país.
Los municipios de San Fernando, Matamoros y Río Bravo concentran la mayor producción, por lo que la instalación de la planta impactará directamente en esas regiones. Según el funcionario, el esquema es de carácter social, ya que permitirá a los agricultores vender su cosecha a un precio competitivo al destinarse a la elaboración de etanol.
El proyecto también contempla beneficios adicionales: la generación de empleos directos e indirectos desde su primera etapa, la posibilidad de ampliar la capacidad con nuevas tecnologías y el cumplimiento de compromisos ambientales, al producir combustibles más limpios que reduzcan emisiones en la industria energética.
Flores Varela aseguró que con este plan no solo se busca rescatar al campo de la caída de precios internacionales, sino transformarlo en un sector más competitivo y sustentable.




