Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
Quien robe un animal de compañía en Tamaulipas podría enfrentar penas de uno a tres años de prisión y multas económicas, de aprobarse una iniciativa presentada en el Congreso local para tipificar este ilícito como delito autónomo en el Código Penal del Estado.
La propuesta es impulsada por el diputado Alberto Moctezuma Castillo, de Morena, quien sostuvo que las mascotas ya no pueden ser consideradas simples bienes materiales, sino seres sintientes con derecho a protección y trato digno.
El legislador explicó que el robo de un animal de compañía trasciende lo patrimonial, pues implica la sustracción forzada de un ser vivo con el cual la víctima mantiene un vínculo afectivo profundo, lo que ocasiona graves afectaciones emocionales.
Diversos estudios —añadió— demuestran que esta pérdida puede provocar ansiedad, depresión e incluso síntomas de estrés postraumático, sobre todo cuando afecta a niños, adultos mayores o personas con discapacidad, quienes suelen depender emocionalmente de sus mascotas.
Actualmente, el Código Penal de Tamaulipas no contempla de forma autónoma el robo de animales de compañía, sino que lo subsume en la figura genérica de robo, lo que invisibiliza su gravedad y dificulta la actuación eficaz de las autoridades.
La iniciativa plantea adicionar los artículos 413 Bis y 413 Ter al Código Penal estatal, para sancionar expresamente esta conducta y establecer agravantes cuando el ilícito se cometa con violencia, se cause daño o muerte al animal, o si la víctima pertenece a un grupo vulnerable.
El artículo 413 Bis impondría penas de uno a tres años de prisión, multas de 50 a 200 UMA y la restitución del animal a su legítimo poseedor. El delito se perseguirá por querella de la parte ofendida.
En tanto, el artículo 413 Ter contempla un aumento de hasta la mitad en las sanciones si el robo se comete con violencia física o moral, si participan dos o más personas, o si el animal sustraído es de asistencia o terapia para personas con discapacidad.
Moctezuma recordó que la presencia de mascotas en los hogares mexicanos supera el 70% según encuestas nacionales, lo que refleja la magnitud del vínculo humano-animal y la urgencia de brindarles protección legal adecuada.
El legislador también citó la Declaración Universal de los Derechos de los Animales (UNESCO, 1978) y la Ley de Protección a los Animales de Tamaulipas, que ya reconoce a los animales como seres sintientes, aunque sin sanciones penales específicas en casos de robo.
“Tipificar este delito enviará un mensaje claro de respeto al vínculo humano–animal y de protección al bienestar emocional de las familias tamaulipecas”, sostuvo.
La iniciativa busca, además, desalentar el robo de mascotas como práctica delictiva y fortalecer la confianza ciudadana en la justicia.
El proyecto será analizado en comisiones para su dictamen.




