Por Jorge Fernández Menéndez.
El 11 de julio pasado se fugó de su casa, donde cumplía prisión domiciliaria, el ciudadano chino Zhi Dong Zhang. Según el Wall Street Journal, esa fuga ha sido uno de los capítulos más difíciles de superar en la de por sí compleja relación de seguridad entre México y Estados Unidos.
Zhang no es un personaje cualquiera en el mundo del crimen organizado: es considerado uno de los principales proveedores de fentanilo y otros precursores chinos para las organizaciones criminales en México, tanto de Sinaloa como del CJNG, pero tiene un peso preponderante con el grupo de Nemesio Oseguera El Mencho. En la acusación que tiene un tribunal de Atlanta, en su contra se le acusa de haber introducido a Estados Unidos, sólo en un año, mil kilogramos de cocaína, mil 800 de fentanilo y 600 kilogramos de metanfetaminas. Pero su papel principal lo juega en la relación de los cárteles mexicanos con China.




