Mexicana de Aviación, relanzada como la nueva aerolínea estatal de México, se encuentra en medio de una tormenta legal tras ser demandada por SAT Aero Holdings, la empresa contratada por el gobierno para manejar el arrendamiento de aviones y la contratación de tripulaciones. La demanda, presentada este miércoles en un tribunal federal de Nueva York, acusa a la aerolínea de falta de cooperación, poniendo en riesgo la operatividad y futuro de la compañía, y reclama daños y perjuicios por un total de $838.5 millones de dólares, además de $2.4 millones en costos adicionales.
La aerolínea, adquirida por el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador tras la quiebra de su predecesora en 2010, fue presentada como una competidora de bajo costo frente a Volaris y Viva Aerobús. Mexicana de Aviación reportó 160 vuelos en enero, según estadísticas gubernamentales, y se había anunciado que inicialmente arrendaría 10 aviones Boeing 737, aunque recientemente se reveló que algunos de sus aviones son arrendados de TAR Aerolíneas.
SAT Aero Holdings, anteriormente conocida como Petrus Aero Holdings, fue contratada por la Secretaría de la Defensa Nacional para llevar a cabo diversas tareas, incluyendo la adquisición y aseguramiento de aeronaves, contratación y capacitación de personal, y organización del mantenimiento. Según la demanda, se esperaba que SAT Aero Holdings adquiriera aviones para Mexicana, con el gobierno asumiendo los costos.
El conflicto surge cuando, según SAT Aero Holdings, Mexicana de Aviación incumplió el acuerdo al no realizar más de $5.5 millones de dólares en depósitos necesarios para el arrendamiento de los primeros dos de los diez aviones acordados. La empresa alega haber continuado los esfuerzos para mantener la relación comercial mientras negociaba los contratos de arrendamiento.
La situación escaló cuando, tras meses de negociaciones con bancos y arrendadores potenciales, Mexicana se negó a firmar los documentos necesarios, llevando a SAT Aero Holdings a trabajar sin éxito con la Secretaría de la Defensa Nacional para resolver los problemas. En lugar de solucionar los incumplimientos, Mexicana de Aviación habría intentado imponer sanciones económicas a SAT y responsabilizarla por la no entrega de las aeronaves.
La demanda marca un nuevo capítulo en los desafíos que enfrenta la nueva Mexicana de Aviación, subrayando la complejidad de revitalizar una aerolínea estatal en el competido sector aéreo mexicano. La respuesta de Mexicana de Aviación y el desenlace de la demanda serán cruciales para el futuro de la aerolínea y su posición en el mercado.




