En un escenario marcado por la inconstancia y los cambios, México ha presenciado en 2022 una dualidad en la dinámica de sus relaciones. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) desveló que el país vivió el año pasado la cifra más alta de divorcios de la última década, contabilizando 166.766 separaciones. Esta cifra refleja un incremento anual del 11,4% en comparación con los 149.675 divorcios de 2021.
De manera llamativa, la mayoría de los divorcios, el 90,5%, fueron gestionados por vía judicial. En cuanto a los motivos de separación, un notable 66,5% no aportó una razón específica, mientras que el 31,7% se basó en el «mutuo consentimiento».
Campeche, Sinaloa y Nuevo León se erigen como las entidades con las cifras más elevadas de divorcios por cada mil habitantes, mientras que Veracruz, Oaxaca y Puebla se mantuvieron en el extremo opuesto.
Sin embargo, el amor también celebró sus victorias. El Inegi resaltó que el número de enlaces matrimoniales subió un 11,9%, llegando a 507.052 bodas, el número más alto en los últimos cinco años. Quintana Roo, Sinaloa y Guanajuato lideran el podio de los estados con las tasas más altas de matrimonios.
Interesantemente, las personas están optando por casarse a edades más avanzadas. La edad promedio para los hombres al casarse en 2022 fue de 34,1 años, mientras que para las mujeres fue de 31,3 años.
Adicionalmente, el Inegi también señaló un total de 5.829 matrimonios entre personas del mismo sexo durante el 2022. De estos, 2.353 fueron celebrados entre hombres y 3.476 entre mujeres.
Estas cifras demuestran que, pese a las adversidades y cambios, el deseo de compromiso y conexión sigue vigente en el corazón mexicano.




