El Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, confirmó que el Gobierno federal no adquirirá la marca Mexicana de Aviación, debido a los litigios pendientes que supondrían «comprar un pleito». El anuncio se dio durante una conferencia de prensa, donde el mandatario expresó su pesar ante la decisión.
Los antiguos trabajadores de la aerolínea Mexicana de Aviación habían solicitado una prórroga al Presidente para esperar la decisión de los Magistrados del Tribunal Colegiado en Materia Laboral y determinar si la venta de los bienes de la aerolínea extinta podría concretarse. A pesar de que el Gobierno federal planeaba adquirir algunos activos de la extinta aerolínea por 816.8 millones de pesos, el proceso se detuvo debido a los amparos interpuestos por 229 jubilados de la aerolínea, que impiden la venta de dichos activos.
El Presidente López Obrador también reveló que la nueva aerolínea podría llevar el nombre de «Maya», una marca que el Gobierno ya tiene registrada. Lamentó que, tras mencionar la posible denominación de la nueva aerolínea en una ocasión anterior, otras partes intentaron registrar la marca. A pesar de ello, el Gobierno había registrado previamente el nombre.
López Obrador concluyó afirmando que los primeros aviones de la nueva aerolínea comenzarán a volar en diciembre de este año, en espera de la resolución sobre el nombre de la marca.




