La gentrificación en pueblos rurales de Baja California Sur, incluyendo El Centenario, Todos Santos y La Ventana, ha disparado las alarmas y originado investigaciones por corrupción en la emisión de permisos otorgados por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y el Ayuntamiento de La Paz.
Según denuncias de los pobladores, solo actos de corrupción podrían justificar la concesión de permisos ambientales por parte de la autoridad para el desarrollo de viviendas exclusivas para extranjeros a pocos metros de las playas de Baja California Sur.
La transformación y adecuación de estos espacios rurales inicialmente habitados por personas de bajos ingresos, conocida como gentrificación, se atribuye al colusión de autoridades locales para permitir asentamientos irregulares sin los permisos necesarios. Este fenómeno ha resultado en un auge inmobiliario en zonas que, por ley, deberían ser exclusivas para mexicanos.
Este proceso de gentrificación, que busca atraer a residentes más adinerados, desplaza a la población de bajos ingresos y crea exclusividad en las comunidades. Localidades costeras como Los Cabos y La Paz ya han experimentado este proceso debido a la creciente presencia de ciudadanos estadounidenses en los últimos años, complicando el acceso a viviendas para la población local.
Las nuevas colonias de extranjeros han fomentado la construcción de complejos turísticos de lujo, condominios y viviendas privadas exclusivas, dirigidas principalmente a turistas y residentes de alto poder adquisitivo. Sin embargo, esto también ha implicado una serie de infracciones y delitos ambientales que amenazan la biodiversidad y la belleza natural del estado.
Los residentes locales, en sus denuncias públicas, han señalado que la ley a menudo no se aplica a los extranjeros, lo que pone en riesgo el medio ambiente. Además, han advertido sobre el aumento de precios de productos básicos y viviendas, así como el negado acceso a playas y espacios públicos.
El desafío que representa la gentrificación y la corrupción local en Baja California Sur es significativo. La transparencia en el actuar de los funcionarios es indispensable para preservar el bienestar de la población y la belleza natural del estado.




