Las autoridades de Qatar y de la FIFA anunciaron que no se vendería cerveza alrededor de los estadios durante el Mundial, a dos días antes del arranque de la competición.
«Tras las conversaciones mantenidas entre las autoridades del país organizador y la FIFA se ha tomado la decisión de centrar la venta de bebidas alcohólicas en el FIFA Fan Festival, otros lugares de encuentro de los aficionados y los locales que dispongan de licencia para ello, y eliminar los puntos de venta de cerveza del perímetro de los estadios del Mundial«, precisaron.
Este cambio proyecta una sombra sobre los otros compromisos precedentes del emirato musulmán conservador para acoger el Mundial.
«Algunos aficionados quieren tener una cerveza en el partido, otros no. Pero el verdadero asunto que este cambio ilustra es mucho mayor: la ausencia total de comunicación y de transparencia del comité de organización hacia los aficionados«, denunció la FSA, asociación de aficionados ingleses, que se espera sean miles el lunes durante su primer partido contra Irán.
Preguntados de manera regular sobre el recibimiento de aficionados LGBTQ+ en un país en el que la homosexualidad esta criminalizada, las autoridades han repetido que «todo el mundo sería bienvenido sin discriminación».




