Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
A 23 días de que cumpla su primer año como alcalde de Victoria, Eduardo Gattás Báez, sigue cobijado por la sospecha de la corrupción.
Lo anterior, porque el morenista no ha aclarado ante la sociedad las razones por las que usa una camioneta Tahoe, blindada, facturada a nombre de una empresa del empresario Sergio Carmona Angulo, ejecutado en Nuevo León, en noviembre pasado.
Gattás tampoco ha explicado a la sociedad capitalina, cómo logró comprar una casona en playa Miramar, con valor de 11 millones 390 mil pesos.
El edil comenzó a usar la camioneta el 10 de noviembre del 2021, cuando apenas tenía 40 días en el cargo. El vehículo tiene un valor estimado en más de tres millones de pesos.
Al respecto, ha argumentado que, “fue una operación entre particulares” , y por lo tanto no está obligado a mostrar la documentación, sin embargo, diputados locales lo contradicen al considerar que su calidad de alcalde , que maneja presupuesto público, lo obliga a transparentar su patrimonio.
Cuando todavía no superaba ese escándalo, a Gattás le ·”tronó” otro, cuando una investigación periodística reveló que, apenas 13 días después de ganar la elección del 6 de junio del 2021, firmó una operación de compra-venta de una casona en Playa Miramar, en el municipio de Madero.
Pagó un enganche de dos millones 850 mil pesos de un costo total de 11 millones 390 mil pesos.
En la víspera de que rinda su primer informe de gobierno, el alcalde sigue sin aclararle a los victorenses los orígenes del dinero con el que compró el vehículo y el inmueble.
Tampoco ha podido sacudirse las imputaciones, en el sentido de que fue uno de los beneficiarios de los dineros del ejecutado empresario Sergio Carmona Angulo, señalado como El Rey del Huachicol, e identificado como financiero de campañas políticas de ediles y legisladores morenistas.




