Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
El abandono de tierras agrícolas en Tamaulipas se sigue agravando por las adversas condiciones que enfrenta la actividad, pero sobre todo por el abandono del campo por parte de los tres ordenes de gobierno, alertó Rogelio Ortiz Moreno.
El dirigente de la organización Campesinos Unidos de San Fernando, dijo que si este año hubo alrededor de 50 mil hectáreas que se quedaron sin sembrar, en el siguiente ciclo Otoño-Invierno 2022-2023 se duplicará.
“Hay muchos compañeros que están abandonando sus tierras porque sencillamente no tienen dinero para sembrar. Nadie nos quiere prestar. Antes las casas acopiadoras nos daban crédito, pero ahora ni ellas quieren ayudar” señaló.
La situación se complicó desde que inicio el actual gobierno federal, cuando canceló todos los programas de subsidio al campo, dejando al productor su suerte.
Ante esa problemática, los productores están contra la pared, porque aunque quieran seguir sembrando no pueden toda vez que carecen de los medios económicos para ello.
Para terminar de complicar las cosas, los costos de producción se han disparado, disminuyendo con ello la rentabilidad de la agricultura.
“Todo se ha encarecido, desde el diésel, la gasolina, las semillas, el fertilizante y hasta la maquila de la cosecha. En esas condiciones es muy poquito el margen de ganancia que nos queda” refirió.
Ortiz Moreno admitió que, este año la tonelada de sorgo se ha ubicado hasta en los seis mil pesos, pero de nada sirve porque el encarecimiento de los insumos pulveriza ese precio.
A todo ello, hay que añadirle que la sequia afectó el rendimiento por hectárea.
“Apenas estamos levantando una tonelada 200 kilos por hectárea en promedio, lo cual muy apenas permite recuperar la inversión. Fue un ciclo muy malo” refirió.




