Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
Con gritos, insultos , empujones, y hasta el robo de los micrófonos, diputados de Morena “reventaron”, este lunes, la sesión ordinaria del Pleno Legislativo, en un intento fallido por impedir que el PAN presentara una iniciativa de
reforma a la ley sobre la organización y funcionamiento internos del Congreso del Estado, con la cual busca “blindar” la presidencia de la Junta de Coordinación Política.
Mientras el diputado del PAN, Rodrigo Pérez Luévano, leía en tribuna la iniciativa de reforma al segundo párrafo del artículo 29 de la ley del Congreso, mediante la cual se establecerá que para la designación del presidente de la Junta de Coordinación Política se requerirá del respaldo de las dos terceras partes de los integrantes del Congreso y no de la mitad más uno, como lo señala actualmente la ley, irrumpieron violentamente al recinto legislativo los diputados morenistas.
Los legisladores del partido guinda se habían ausentado del edificio sede del Congreso del Estado, buscando romper el quorum , pero los panistas y priistas, con el voto de la diputada morenista, Leticia Vargas Alvarez, y la sin partido, Nancy Ruiz Martínez, lograron los 19 diputados requeridos para darle validez a la sesión.
Al darse cuenta de ello, la bancada morenista regresó rápidamente al Congreso del Estado e ingresó violentamente al recinto , recurriendo a la violencia para reventar los trabajos legislativos, con el apoyo de decenas de militantes y simpatizantes que habían llegado desde temprano al área de galerías, los cuales no dejaron de lanzar consignas, de “ya se van, ya se van” y “traidores, traidores”, entre otras.
Encabezados por su coordinadora, Úrsula Patricia Salazar Mojica, algunos morenistas tomaron la mesa directiva y otros, con insultos y empujones intentaron evitar que Pérez Luévano continuara leyendo la iniciativa.
El hecho provocó que los panistas hicieran lo mismo para proteger a su compañera, la presidenta de la mesa directiva, Imelda Sanmiguel Sánchez.
A su vez, algunas diputadas del PAN, entre ellas Leticia Sánchez Guillermo y Mirna Edith Flores Cantú, protegieron con sus cuerpos a Pérez Luévano para que prosiguiera con la lectura del documento, ya que la coordinadora de Morena, Úrsula Patricia Salazar Mojica intentaba arrancarle el micrófono, junto con su compañero, Alberto Granados.
Tan pronto el reynosense concluyó con la lectura del documento, Sanmiguel Sánchez suspendió los trabajos y dio por terminada la sesión en medio del asedio, los insultos y gritos de los morenistas, tanto de los legisladores como de los militantes y simpatizantes instalados en galerías.
Hubo un momento en que la diputada de Morena, Magaly Guillermina Deandar, le arrebató a Sanmiguel Sánchez la iniciativa y luego se la entregó a su compañero, Armando Zertuche Zuani, quien se la guardó disimuladamente entre el saco.
En medio del desorden, el salón de Plenos fue invadido por decenas de militantes de Morena, quienes bajaron desde galerías alentados por sus diputados, lo que pudo haber derivado en una tragedia, porque incluso llegaron hasta la mesa directiva.
En entrevista, Sanmiguel Sánchez dijo que la iniciativa de reforma a la ley del Congreso fue turnada a la comisión de estudios legislativos para ser analizada y dictaminada.
“A como Dios me dio a entender, pero si entró (la iniciativa). La turnamos a la comisión de estudios legislativos” mencionó.
La legisladora por Nuevo Laredo abrió la posibilidad de que las siguientes sesiones se desarrollen a puerta cerrada, para evitar actos de vandalismo como los sucedidos este lunes.
“Al fin que las sesiones se pueden transmitir en vivo” refirió.




