Por Redacción Noticentro.
La pobreza y la falta de oportunidades de empleo está agravando el desplazamiento de familias del campo hacia las zonas urbanas, advirtió Rosario López Medina.
La dirigente estatal de la Central Campesina Independiente, (CCI), estimó que debido a ello alrededor del 50 por ciento de las tierras ejidales han sido vendidas por sus propietarios.
Dijo que en los ejidos es tanta la pobreza que las personas no tienen otra opción que vender o rentar sus parcelas.
“En el campo a veces no hay ni para comer y eso obliga a muchas familias a ir a las ciudades para buscar cualquier empleo que les permita subsistir” indicó.
Para toda esa gente la situación se ha venido complicando más porque todavía hace algunos años ir a Estados Unidos era una alternativa viable para muchas personas, sobre todo los jóvenes.
Sin embargo, el endurecimiento de la política migratoria por parte del Gobierno de Estados Unidos hace cada vez más difícil el ingreso a ese país.
La situación más crítica de pobreza se da en municipios como San Carlos, San Nicolás, Cruillas, Méndez, Burgos, y otros de la zona del altiplano.
“Hay muchos ejidos que ya no tienen gente. Solo quedan unas cuantas familias, y son las de más edad porque para ellas es más difícil migrar” mencionó.
López Medina confió en que la llegada de un nuevo Gobierno a partir del uno de diciembre genere mejores expectativas para el campo, con mayores subsidios hacia el sector social.
Hasta la fecha, dijo, los Gobiernos han minimizado el problema porque no han diseñado alguna estrategia que abra oportunidades de empleo en el campo para con ello arraigar a las familias.
“La gente en el campo no tiene forma de sobrevivir y la misma necesidad la está orillando a ir a las ciudades donde se emplea de lo que sea” mencionó.




