La socialización del sistema de justicia penal acusatorio y adversarial, es uno de los grandes pendientes en el país, por lo que los esfuerzos institucionales deben ir encaminados en ese sentido, coincidieron aquí participantes en una mesa redonda, en la que se analizó la situación del nuevo modelo de enjuiciamiento penal a poco más de un año de su implementación.
Ante decenas de asistentes al evento, desarrollado en el Auditorio del Congreso del Estado, y organizado por el Instituto de Investigaciones Parlamentarias y el Colegio de Abogados, “Eduardo Garza Rivas”, el Magistrado del Poder Judicial Federal, Gonzalo Higinio Carrillo de León, dijo que debe intensificarse la difusión, entre la sociedad, de las nuevas reglas del sistema de justicia penal.
Sin embargo, advirtió, no se trata de apanicar al ciudadano sino de explicarle los beneficios que se derivaran de un sistema de justicia penal acusatorio, más transparente y garantista.
“Hay que explicarle a la sociedad porque fue necesario cambiar de un sistema tradicional a uno acusatorio y adversarial. Hay que decirle cuáles serán los beneficios en términos reales. Pero hay que hacerlo de cara al ciudadano, más allá de spots de radio y televisión” precisó.
En ese mismo sentido, dijo que descalificar al sistema de justicia penal acusatorio y adversarial es muy temprano porque apenas acaba de cumplir un año de su implementación.
“Tiene que haber una maduración del modelo. Yo me asusto de que a un año de su implementación ya haya detractores que están exigiendo reformas. Queremos que en un año se den todos los cambios lo cual es imposible e injusto. Hay que darle tiempo al tiempo” detalló.
Consideró ilógico que los mexicanos queramos ver en un año superados las deficiencias de un modelo tradicional de justicia penal que tenía cinco siglos operando.
Advirtió que van a transcurrir cuatro generaciones para que el nuevo modelo se consolide.
“En Puerto Rico se llevaron 100 años para madurar su sistema de justicia y aquí a un año ya estamos apanicados. Seguramente va a ser un modelo exitoso, más democrático, más pulcro , pero hay que tener paciencia” detalló.
Lo que sí es válido, dijo, es ir corrigiendo fallos o deficiencias para lograr mejores resultados en la procuración e impartición de justicia.
Por ejemplo, existe la necesidad de mejorar el diseño de la segunda instancia para definir con claridad cuál va a ser el papel y los alcances del tribunal de alzada al revisar los fallos de los Jueces.
Otros retos son: consolidar los roles de los operadores jurídicos con una capacitación intensa; crear autoridades que se encarguen de vigilar a quienes están en libertad provisional, y armonizar el sistema acusatorio con el juicio de amparo.
Por su parte, Juan Plutarco Arcos Martínez, director de la Escuela Judicial del Poder Judicial del Estado, consideró que el sistema de justicia penal acusatorio es mucho mejor que el tradicional modelo porque no ofrecía verdaderas garantías a la sociedad.
Sin embargo, advirtió que la falta de difusión del nuevo sistema procesal está provocando críticas infundadas.
“Es necesario explicarle a los ciudadanos que solo para ciertos delitos puede haber prisión preventiva, y que hay un principio de presunción de inocencia que impide que alguien sea considerado culpable hasta que se le compruebe. Tenemos que explicarle todo eso a la sociedad para que entienda que no necesariamente el sistema acusatorio conduce a la impunidad” mencionó.
A su vez, el Juez Federal, Elías Cepeda Morado, consideró que hay muchos retos por cumplir para el sistema de justicia penal acusatorio, sobre todo el de ganar la confianza de la sociedad y superar las malas prácticas que caracterizaban al modelo tradicional.
Dijo que Jueces, Ministerios Públicos, Peritos, Policías y Defensores, deben preocuparse por ser mejores cada día, a través del fortalecimiento de la capacitación pero también asumiendo roles más comprometidos con la justicia.
Por ejemplo, el Ministerio Público no tiene que centrar su trabajo en lograr una acusación solo por acusar sino en lograr el esclarecimiento de los hechos, en tanto que el defensor debe modificar su tarea priorizando lo mejor para su cliente y no pelear por pelear.
Cepeda , quien es administrador del Centro de Justicia Penal federal de Cadereyta, Nuevo León, aseguró que el sistema de justicia penal es mejor bajo el nuevo modelo procesal y paulatinamente la sociedad se irá convenciendo de ello.
Rechazó las acusaciones de quienes culpan al sistema acusatorio del aumento de la criminalidad y la impunidad en el país.





