Por Redacción Noticentro.
México no necesita una nueva Constitución pero si una reforma integral de la que ya tiene, para hacerla entendible para el grueso de la población y plasmar en ella los grandes ideales del país, afirmó Miguel Carbonell Sánchez.
El doctor en Derecho e Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, (UNAM), dijo que la actual Carta Magna está saturada de detallismos y un lenguaje extremadamente técnico y complicado que la hace inentendible para el ciudadano.
Por ser tan complicada, advirtió, no existe interés en ella por parte de la población, y ejemplo de eso es que el 95 por ciento de los mexicanos no la conocen.
Al disertar la conferencia, “Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917: ¿Una nueva Constitución o una nueva Reforma?”, como parte de los festejos del Centenario de la Ley Suprema del país y el nonagésimo sexto aniversario de la Carta Magna local, en el patio central del edificio que alberga al Poder Legislativo, el jurista consideró que no hay razón para convocar al Constituyente para que elabore una nueva Constitución.
Lo mejor, en su opinión, es hacer uso del artículo 135 Constitucional para realizar una reforma integral a la actual Carta Magna, con el propósito de mejorarla en su contenido, plasmando en ella los grandes ideales y principios que guían al país.
“La Constitución debe contener los grandes principios de un país. No puede ser un reglamento. La Constitución no es una ley, es una Carta Magna, que debe contener las grandes ideas, el terreno común, lo que nos une a los mexicanos como un proyecto de nación no como un partido político” refirió.
Ante cientos de invitados, entre diputados, funcionarios de los tres órdenes de Gobierno, abogados y estudiantes, consideró que la Constitución de 1917 está convertida en un “batiburrillo”, porque con tantas reformas que se le han hecho “tenemos una Constitución kilométrica”.
Detalló que desde 1917 a la fecha se han emitido 229 decretos de reforma constitucional, el último de ellos el 15 de agosto del 2016 al artículo décimo primero en materia de asilo político.
Se le han hecho 700 modificaciones , lo cual es un exceso si se toma en cuenta que la Carta Magna de Estados Unidos, vigente desde 1787, apenas lleva 27 enmiendas, la última en 1992, y la española del seis de diciembre de 1978, solo ha recibido tres reformas.
“Pero lo peor es que cada vez apretamos más el acelerador en materia de reformas” indicó.
Explicó que ha sido durante los cuatro años de ejercicio del presidente Enrique Peña Nieto, cuando se han realizado más reformas a la Constitución. Van 147 pero podría cerrar en 200 al concluir el sexenio, porque vienen reformas que serán, en su opinión, de enorme beneficio para el país, como la reforma laboral que desaparecerá las Juntas de Conciliación y Arbitraje y la reforma en materia de justicia cotidiana.
Durante su exposición, Carbonell planteo la necesidad de construir un nuevo federalismo porque el actual está caduco.
“ ¿Cuál sería el mejor modelo? Uno donde hubiera facultades bien definidas, donde no todos los Estados tuvieran las mismas facultades porque hay entidades del país que son auténticos estados fallidos” indicó.
Consideró que en la víspera del Centenario de la Constitución de 1917, los mexicanos tenemos mucho que celebrar porque tenemos un documento que ha avanzado grandes pasos en la defensa de los derechos humanos y los derechos fundamentales.
“Pero hay una razón más para celebrar: que la Constitución es nuestro terreno común, lo que nos va a conjuntar como país, porque no puede haber una Constitución para unos y otra para otros. Es simplemente la Constitución Política de todos” indicó.




