Por Redacción Noticentro.mx
Ciudad Victoria, Tamaulipas.– Considerado durante años uno de los centros infantiles más antiguos y prestigiados de la burocracia estatal, el Cendi número uno atraviesa una crisis marcada por conflictos laborales, denuncias contra su directora y amenazas que mantienen suspendidas las clases.
La institución, ubicada en la colonia Mainero, enfrenta un prolongado enfrentamiento entre personal docente y su directora, Esmeralda Guevara Morín, al que ahora se suma una situación de inseguridad que ha encendido las alarmas entre trabajadores y padres de familia.
Desde hace varios años, maestras del plantel han denunciado presuntos abusos de autoridad, prepotencia y hostigamiento laboral por parte de Guevara Morín, por lo que solicitaron formalmente a la Secretaría de Educación de Tamaulipas (SET) su destitución.
Las inconformidades se hicieron públicas en febrero de 2024, cuando docentes colocaron una manta afuera del Cendi para exigir la remoción de la directora, a quien responsabilizaron del deterioro del ambiente laboral.
Las trabajadoras denunciaron en aquella ocasión que sus quejas habían sido planteadas ante las autoridades educativas sin obtener una solución, situación que las llevó a manifestarse y trabajar bajo protesta.
El conflicto laboral ha vuelto a cobrar relevancia a raíz de los acontecimientos de esta semana, que obligaron a suspender las actividades escolares desde el miércoles para proteger la integridad de los menores y del personal.
Como informó Noticentro.mx, el martes por la tarde se registró una movilización policial en las instalaciones del Cendi, después de que trascendieran amenazas de un posible atentado contra trabajadores de la institución.
De manera extraoficial, fuentes cercanas al plantel señalaron que las amenazas habrían sido realizadas por un trabajador de la propia escuela, quien presuntamente advirtió que atentaría contra otros empleados.
Sin embargo, esta versión no ha sido confirmada oficialmente, ni se ha informado si existe una denuncia formal, alguna persona bajo investigación o medidas de protección adicionales.
Ante la incertidumbre, se determinó suspender las clases por tiempo indefinido, como medida preventiva para evitar que los niños, maestros y demás trabajadores queden expuestos a una eventual situación de riesgo.
Fuentes consultadas también cuestionaron la falta de información hacia el personal docente y señalaron que la directora Esmeralda Guevara Morín habría ocultado detalles relevantes sobre las amenazas, incrementando la preocupación dentro de la comunidad escolar.
Hasta ahora, la Secretaría de Educación de Tamaulipas no ha ofrecido una explicación pública sobre la gravedad de las amenazas ni sobre las acciones emprendidas para garantizar un regreso seguro a las aulas.
La situación resulta especialmente preocupante por tratarse de una institución que durante décadas gozó de reconocimiento entre las familias de los trabajadores del Gobierno del Estado, por la atención y formación que brinda a sus hijos.
Hoy, aquel prestigio contrasta con las denuncias laborales acumuladas durante años y una crisis de seguridad que ha terminado por interrumpir un servicio educativo dirigido a menores de edad.




