Por ROGELIO RODRIGUEZ MENDOZA.
Definitivamente los victorenses traemos el Santo de espaldas. No solo habitamos la ciudad más insegura sino también la más atrasada en desarrollo.
La causa es una : el abandono absoluto que hemos padecido por parte de la federación y del mismo Gobierno del Estado.
Como consecuencia somos una de las capitales más feítas del país.
Aquí lo hemos dicho con insistencia: quedó en simple leyenda aquel célebre slogan de “Ciudad limpia , Ciudad amable”, con el que solía identificarse a nuestra querida Victoria.
Hoy, hacer alusión a esa frase sonaría a ironía, a burla, frente a una urbe con sus calles convertidas en basurero público y llenas de baches, y con casi la misma imagen urbana de décadas.
Ello sin contar que “destacamos” en el mapa nacional como una de las ciudades más violentas.
Le cuento de ello porque, está claro que quedo en la nada la esperanza que teníamos de que el 2017 fuera, por fin, el año bueno para Victoria
En mayo del año pasado, el Congreso del Estado aprobó una iniciativa de punto de acuerdo para exhortar al jefe del Ejecutivo a crear un Fondo de Capitalidad, para rescatar de ese atraso del que le hablo a Ciudad Victoria.
La idea era de que en el presupuesto de egresos para el ejercicio 2017, el Gobierno del Estado le asignara recursos adicionales para darle el rostro que merece como la sede de los Poderes estatales.
Con dichos recursos , por ejemplo, se mejorarían los servicios públicos, se ampliarían vialidades y se proyectarían obras que dignificaran su papel de Capital.
En la letra todo estaba perfecto. El propósito de la iniciativa presentada por el diputado José Ricardo Rodríguez Martínez, era excelente y abría una luz de esperanza para los victorenses y los tamaulipecos en general.
Lamentablemente, el PRI perdió la gubernatura y con ello quedó sepultado el llamado Fondo de Capitalidad.
Por lo menos para el 2017 no habrá recursos adicionales para nuestra Capital. El presupuesto de egresos no contempla algo que haga alusión a un Fondo de Capitalidad.
Ojala y el nuevo Gobierno panista entienda que, más allá de colores partidistas, Ciudad Victoria merece ese Fondo de Capitalidad.
Es la única forma de que Tamaulipas pueda contar con una Capital digna. Si no es así transformar la ciudad será imposible porque su única fuente de ingresos son las aportaciones federales y estatales.
El hecho es claro: la mayoría de las ciudades tamaulipecas tienen una fuente de ingresos extra, menos Victoria.
Por ejemplo, Nuevo Laredo, Reynosa, Matamoros, Río Bravo, e incluso todos los municipios de la llamada frontera chica, reciben ingresos presupuestales por el comercio internacional con Estados Unidos.
Igual sucede con Tampico y Altamira por su calidad de puertos.
Pero además, todas ellas son ciudades con un gran desarrollo industrial que sustenta su economía.
Algo de lo que Victoria adolece. Por eso y más la Capital merece trato privilegiado.
Esperemos que pronto se lo den. Ya es justo.
ASI ANDAN LAS COSAS.
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