A nadie debe sorprender la evaluación negativa que tiene Ciudad Victoria en la más reciente encuesta que hizo el Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE), ya que los ciudadanos consultados deploraron los servicios públicos otorgados por la anterior administración municipal, además de calificar de pésima la gestión del anterior alcalde y de coincidir en que se redujo en índice de la calidad de vida en la capital tamaulipeca a causa de la inseguridad y el desempleo.
El resultado de la evaluación del GCE debe de ser tomado muy en cuenta por la nueva administración municipal que preside Oscar Almaraz Smer, debido a que la sociedad demanda recuperar el resplandor cuando Victoria era considerada como una ciudad limpia y amable.
Resulta un buen aliciente ver como nuevo el alcalde victorense de inmediato dispuso la contratación de 15 camiones de volteo para mejorar el servicio de recolección de la basura, además de emprender un ambicioso programa de bacheo para la rehabilitación de calles y avenidas que están en pésimas condiciones.
De igual forma, resulta importante la reciente designación de Gustavo Rivera Rodríguez como nuevo titular de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (Comapa) de Victoria, puesto que conoce muy bien el reto de dotar en forma oportuna y eficiente el vital líquido porque estuvo al frente del organismo durante la administración municipal de Eugenio Hernández Flores.
No debemos olvidar que la Comapa de Victoria logró el Primer Lugar de Eficiencia a nivel nacional en el 2002, incluso Rivera Rodríguez recibió el premio de manos del entonces presidente Vicente Fox Quesada durante una ceremonia celebrada en la residencia oficial de Los Pinos.
El compromiso de Rivera Rodríguez al frente de nuevo de la Comapa de Victoria es que en 35 días normalizar el servicio de distribución del agua potable, además de entregar un programa para reducir el rezago en el pago del servicio y sobre todo reparar más de mil zanjas que dejó la administración anterior encabezada por el ingeniero Eliseo García Leal.
En contraste, el GCE otorga un buen resultado a la administración municipal de Nuevo Laredo que estuvo presidida por Carlos Cantú Villarreal, luego que la mayoría de los ciudadanos consultados dijeron estar conforme con los servicios prestados en los últimos tres años.
Y por supuesto que la buena calificación se reflejó en los resultados electorales del pasado 5 de junio, cuando el panista Enrique Rivas Cuellar logró conservar la presidencia municipal de Nuevo Laredo.
Por otra parte, resulta incomprensible que padres de familia hayan hecho una protesta durante la comparecencia del titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Aurelio Nuño Mayer en el Senado de la República, en apoyo a maestras y maestros de sus hijos a pesar de que dejaron de darles clases por asistir a las marchas y protestas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
Nuño Mayer señaló ante los senadores que va en marcha la reforma educativa a pesar de la resistencia de maestras y maestros de la CNTE, además dio a conocer importantes avances en la reconstrucción y modernización de recintos educativos a través del programa “Escuelas al 100”, en donde se ha hecho una inversión de más de 13 mil millones de pesos.
También indicó que no habrá marcha atrás en dar de baja a maestras y maestros que no cumplen con sus obligaciones de dar clases a sus alumnas y alumnos, como sucedió con los 11 maestros de la escuela primaria “Leonardo Bravo” en la colonia Peralvillo de la Ciudad de México.
Ahora que fueron dados de baja por la SEP, maestras y maestros le dieron clases a sus alumnos en la calle porque la escuela primaria “Leonardo Bravo” permanece cerrada por la CNTE.
El colmo de la actitud retrógrada de los padres de familia fue que rechazaron la presencia de maestras y maestros sustitutos que envío la SEP para que sus hijas e hijos tuvieran clases.
Incomprensible, vedad.
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