Por ROGELIO RODRIGUEZ MENDOZA.
Cumplido, el pasado sábado, el protocolo Constitucional y legal, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, asumió formalmente el poder como Gobernador de Tamaulipas. Con ello llegó el momento de comenzar a trabajar para responder a las enormes expectativas que tiene la población en la nueva administración estatal.
Es el momento de pasar de las promesas a la construcción de los hechos. Es la hora de comenzar a demostrar que los tamaulipecos no se equivocaron cuando decidieron echar al PRI del Gobierno para confiar en el PAN.
El discurso del Gobernador, tanto en el Congreso del Estado como en el Polyforum fue contundente, convencedor, motivador. Indudablemente que le llegó al corazón a los tamaulipecos . Ahora hay que trabajar para conectar proyecto con realidad.
Debe ser así porque a partir de hoy los ciudadanos estaremos más expectantes y deseosos de que los ofrecimientos se materialicen. Por lo pronto queremos comenzar a ver o percibir cambios en el ejercicio del poder.
Tal vez disminuir la inseguridad pública no sea un logro a conseguir en lo inmediato pero por lo menos queremos ver una estrategia diferente. Lo que se quiere es que al menos se vean intenciones serias de querer combatir la delincuencia.
Seguramente las inversiones tardaran en llegar al estado pero por lo pronto queremos saber que ya hay interesados en venir. Y así, en cada área, lo primero que debe percibirse es que hay un cambio de actitud en el ejercicio del Gobierno.
Es, en suma, para el PAN y su Gobernador, el momento de la verdad. El momento de demostrarle a quienes votaron por la alternancia, que tuvieron razón. Que no se equivocaron.
En lo personal estoy convencido de que no hay tamaulipeco que no deseé que al Gobierno de Cabeza de Vaca le vaya bien. Más allá de filias partidistas, creo que nadie en su sano juicio desearía ver un fracaso de la administración entrante.
Tamaulipas, como lo dijo el mandatario en su discurso, arrastra rezagos enormes en todos los rubros. Pese a su riqueza natural es una de las entidades más atrasadas del país. Como entidad estamos en la lona.
Es así porque quienes ejercieron el poder pensaron siempre en sus propios intereses y no en los de la sociedad.
Resulta entendible entonces la expectativa y la prisa ciudadana por comenzar a percibir los primeros resultados de haber optado por el cambio en el Gobierno.
EL RESTO.
POR CIERTO, esa advertencia del Gobernador de que, “no habrá ni borrón ni cuenta nueva”, debe tener nerviosos y con insomnio a muchos exfuncionarios estatales.
Es así porque, lo que se lee en el mensaje gubernamental es de que habrá castigo para quienes abusaron y se aprovecharon de los dineros públicos para asegurar su futuro económico. Y de esos hay bastantes. Nadie quisiera estar en sus zapatos.
ASI ANDAN LAS COSAS.
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